jueves, 29 de agosto de 2013

De Porto a Ajaccio (Corcega día 7)

DE PORTO A AJACCIO (COSTA ESTE DE CORCEGA)

Esta jornada será una etapa en el que pasaremos parte del día en nuestro vehículo aprovechando a ver lo que nos quede de paso. Nos disponemos a dirigirnos a la ciudad de Ajaccio situada a unos 180 kilómetros al sur de Porto. Recogeremos nuestra tienda de campaña y nos despediremos de la bella zona de Porto que nos acompañó estos 3 últimos días.




 Tomamos la ya de sobra conocida para nosotros D81 y pasaremos nuevamente por las Calanques de Piana, que a pesar de que las hemos pasado varias veces en estos días no nos deja de encantar su agreste belleza.
 Llegamos a la localidad de Piana y tomamos un desvío a nuestra derecha que nos señala hacia la Plage D'Arone. Se accede a la playa siguiendo durante 12 kilómetros la D824. Solo por el viaje a través de las montañas vale la pena venir hasta aquí; el camino discurre por un paisaje agreste montañoso que brinda espléndidas vistas del Golfo de Porto 


Vistas sobre el Capo Rosso con la Tour de Turghiu en su cima.


Llegamos a la Playa de Arone


La playa de Arone con su agua cristalina y arena blanca y fina, es muy distinta a las otras playas de los alrededores de Porto.  Además suele ser una playa muy poco frecuentada.


Tras un baño y tumbarnos un rato al sol volvemos a coger el vehículo y seguimos en dirección sur hasta llegar a la localidad de Cargesse.  Esta pequeña localidad  debe su origen a una comunidad de 730 griegos a los que Génova concedió asilo cuando huían de los turcos otomanos.  Ahora el encanto del pueblo reside en sus tranquilas calles y en las fachadas blancas de sus casas.
Nos acercamos hasta la Iglesia católica del rito griego. El actual edificio de principios del siglo XIX y ella encontramos iconos traídos por los primeros refugiados griegos.


Como las iglesias griegas, sus principales rasgos son la riqueza de su ornamentación y la delicadeza de los retratos del iconostasio (la tradicional división de madera pintada que separa el altar de la nave).



Como curiosidad enfrente de esta iglesia griega encontramos la Iglesia Latina de Santa María, probablemente por cierta envidia ante la extravagancia de la iglesia de la comunidad griega, los no griegos decidieron erigir esta iglesia católica.


Continuamos hacia el sur pegados a la linea de costa y divisando preciosas playas de arena blanca como esta de Stagnoli.


Playa de Stagnoli y al fondo el pueblo de Cargèse.


Hacemos una parada en la población de Sagone donde nos encontramos con este mercado de antiguedades callejero.



En Sagone hacemos otra parada en la playa de esta localidad.


Llegamos a la ciudad de Ajaccio donde primero nos dirigimos al camping Las Mimosas, de muy baja calidad, el peor de los que estuvimos en Córcega ( y no es que los demás fueran una maravilla) pero la oferta de camping cercanos a la ciudad es escasa y total era solo para hacer una noche.

Una vez montada la tienda nos dirigimos hacia la punta de la Parata para contemplar el paisaje de los 4 islotes que forman las Islas Sanguinarias, que deben su nombre a su peculiar roca rojiza.
Tenemos la suerte de ver atardecer en este paraje donde las siluetas de las torres genovesas hacen si cabe más bello el lugar.


Regresamos a Ajaccio y damos un pequeño paseo por la ciudad con su bonito casco histórica.  Una pena que no tuvimos más tiempo para dedicar a esta ciudad que este paseo nocturno.
Ajaccio es la capital de Corcega y es la ciudad que vio nacer a Napoleón Bonaparte.


martes, 13 de agosto de 2013

Calanques de Piana y Reserva de la Scandolla (Córcega día 6)

CORCEGA: CALANQUES DE PIANA Y RESERVA DE LA SCANDOLLA (6ª DIA)

Otras entradas de este viaje en este enlace:  http://losdelasclaras.blogspot.com.es/search/label/Corcega



Por la mañana de este 6º día volvemos a visitar las Calanques de Piana.
Como os mencioné en la entrada anterior se trata de  un sitio natural espectacular que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en 1983.
Les Calanques, un paisaje escarpado a más de 400 metros de altura emerge del mar formando columnas tambaleantes y rocas en tonos rosáceos, ocres y rojizos con formas irregulares.  En el trayecto de la D81 entre Porto y Piana, entre curva y curva se suceden vistas de infarto.
La oficina de turismo de Piana publica un folleto (1 € año 2012) con seis excursiones  a realizar por la zona.
Hay que tener en cuenta que las plazas de aparcamiento son muy limitadas.




Esta mañana vamos hacer un pequeño sendero: "El sendero de las Mulas".
El recorrido comienza junto a la carretera D81, arrancamos junto a un pequeño santuario a la Virgen María en el punto donde vemos un letrero que nos indica "sentier muletier".  Comenzamos con un fuerte ascenso en continuos zig-zag hasta alcanzar una considerable altura sobre la carretera.


 Comenzamos a avanzar paralelos a la carretera pero 100 metros de altura por encima de ella disfrutando de este fantástico paisaje.





Hacia abajo, la pequeña carretera D81, serpentea entre las escultóricas rocas donde el delicado paso de los coches se ve también como parte del encanto. Vale la pena pararse para disfrutar de estas vistas.


 Le "sentier muletier", abierta el 1850 por Napoleón III, como su nombre indica: castellano "sendero de las mulas"  fue abierto para el paso de estos animales, básicos para el transporte, a través de esta difícil orografía.  Además se trató del único enlace entre Piana y Ota hasta que se construyó la carretera D81.

Comenzamos a descender por este muriado camino hasta llegar a un campo de fútbol donde termina este tramo de sendero que nos ha llevado poco más de media hora.

Desde el campo de fútbol seguimos hasta la próxima carretera D81 por la que regresaremos, disfrutando de  las formaciones rocosas por donde transcurre , aprovechando que aunque la carretera tiene mucho tráfico su estrechez y dificultades hace que tengan que circular casi parados.



Les Calanques son objeto de leyenda. La tradición popular creía que este paisaje era fruto de una rabieta del mismísimo demonio, enfurecido porque una pastora lo había rechazado. Poniendo un poco de imaginación se pueden distinguir las formas petrificadas de la pastora, su marido y su perro.


 Así como otras imágenes fantásticas y formas diferentes como este corazón.


Tras el recorrido por las Calanques, fuimos a dar un paseo por la localidad de Piana.  Piana guarda una historia silenciada.  En el siglo XV estuvo regentada por los impetuosos seigneurs de Leca, quienes gobernaban una extensa zona de la costa oeste de la isla.  Tras rebelarse contra Génova, fueron masacrados junto a la población masculina al completo.  Después los genoveses prohibieron que cualquiera viviese en Piana y solo recobró vida en el siglo XVIII, cuando la influencia genovesa comenzó a decaer en la isla. 
El pueblo no tiene otra cosa que visitar las calles de detrás de la Eglise de Ste-Marie, todas ellas flanqueadas por hermosas casas renovadas de piedra.


A mediodía regresamos a Porto para realizar una excursión para conocer la Reserve Naturelle de Scandolla.
Desde Porto existe un amplio abanico de embarcaciones para realizar el trayecto.  Nosotros hicimos el recorrido completo que además de la visita a Scandolla te hacía un trayecto por las Calanques de Piana.  Este recorrido salía por unos 50 euros por persona en 2012, no es un precio barato pero creo que vale la pena.
Las embarcaciones salen desde el puerto de Porto que vemos en la foto.


El primer recorrido nos llevará por la zona de las Calanques, aunque el estado del mar estaba un poco agitado y para mi esta parte del recorrido fue una pequeña pesadilla.  Chorreando por las olas y algo mareado apenas pude hacer fotos.

Aquí vemos la pequeña playa de Ficajola, cuyo acceso por carretera se hace desde Piana, era un antiguo refugio de los pescadores de langostas.



 Nos acercamos a las proximidades del Capo Rosso dominado por una torre genovesa y con unos acantilados que superan los 400 metros de altura.  Realmente impresionante.


Regresamos nuevamente a Porto para depositar a los viajeros que solo habían comprado el circuito corto a las Calanques y zarpamos ahora camino a la Scandolla.  Primero hacemos una parada en Girolata, pequeña población asentada sobre una bahía con forma de herradura y custodiada por un fuerte genovés bien conservado.


Nos depositan en su playa para que podamos recorrer sus escasas casas o pegarnos un baño en la playa rodeados de lujosas embarcaciones.


Nosotros optamos por subir a la parte alta del pueblo y disfrutar de la tranquilidad (en julio y agosto será distinto) de esta pequeña población a la que solo se puede acceder por mar o por un estrecho sendero durante 2 horas.



Volvemos a nuestra embarcación y comenzamos a recorrer la reserva natural de la Scandolla a la que solo se puede acceder por mar y cuyas formaciones rocosas son tanto o más caprichosas que las que vimos en las Calanques.




Podemos ver formaciones que nos recuerdan a un dragón.


Otras al beso de dos enamorados.



Pasajes estrechos en los que apenas coge nuestra embarcación.


Todo dominado por el característico tono rojizo de la roca que aún es más fuerte que en las Calanques.


El recorrido termina junto a la Punta Palazzu y la isla Gargalo dominada por una torre genovesa.



Regresamos a Porto en línea recta disfrutando de las preciosas vistas al atardecer  y las llamativas cumbres de más de 1.000 metros que rodean esta localidad.



miércoles, 7 de agosto de 2013

La Senda de las Merinas y los Castillines (Travesía Cubilla-Tuiza)

PUERTO LA CUBILLA - SENDA LAS MERINAS - LOS CASTILLINES - TUIZA

DISTANCIA TOTAL: 13 KILÓMETROS
DESNIVEL ACUMULADO DE SUBIDA:800 METROS
DESNIVEL ACUMULADO DE BAJADA: 1.200

NOTA: Se trata de un recorrido sencillo en su primer tramo, pero una vez dentro de la senda de las Merinas y en la ascensión a los Castillines nos encontraremos con algún paso de fácil trepada y en los que hemos de poner especial cuidado por la cantidad de piedra suelta, que puede causar un disgusto si no somos cuidadosos.

TRAMO 1:  PUERTO LA CUBILLA -  COLLADO TERREOS


Dejamos el  primer vehículo prácticamente en la última recta antes de llegar al Puerto de la Cubilla, en la zona conocida como El Picón. Justo antes del pedrero que cae de Peña Vera parte a nuestra derecha el antiguo camino que desde la actual carretera asciende por la derecha de Peña Vera, con dirección a la Vega de Candioches, salvamos un pequeño desnivel antes de abandonar las preciosas vistas sobre las cumbres de la Almagrera la Mesa y la Tesa


Las vistas cambian totalmente y tenemos ante nosotros la amplia vega de Candioches con las impresionantes siluetas de la Pequeña y Grande Ubiña. Pasamos el cierre de pastos entre ASturias y León y nos adentramos en territorio de esta última provincia.
 Hemos de cruzar la vega Cadioches en dirección oeste hasta su parte más baja, zona conocida como Los Ollones donde nos uniremos con el camino que viene de Casa Mieres.


Esta foto nos muestra la exuberancia y amplitud de esta vega de Candioches.
 Candioches es uno de los siete puertos de montaña radicados en el término de San Emiliano, de León, que en el año 1925 adquirió el Ayuntamiento de Mieres a la Fundación Sierra-Pambley por un monto de 20.000 reales. En el otro extremo de la vega vemos la cumbre de la Peña Vera.


En los Ollones tenemos la opción de tomar una pista que asciende a mano derecha (Norte) o ascender por un estrecho paso por zona caliza  conocido como El Estrecho.


Superado el escalón calizo del Estrecho se abre ante nosotros la  a hermosa vega de Riotuerto, realzada con la imagen fascinante de Peña Ubiña.


Nos vamos dirigiendo hacia el collado Terreros situado entre Ubiña y Cerreos y que es frontera natural entre las dos provincias.


Un gran número de cabezas de ganado pastan tranquilamente en esta amplia vega.


Llegando al Collado Terreos (1.887 m.) dejando atrás la Ubiña Pequeña.


En Terreos nos asomamos a su vertiente norte, territorio asturiano en cuyo fondo se encuentra el refugio del Meicín.


TRAMO 2:  SENDA DE LAS MERINAS - 1º Y 2º CASTILLÍN - TUIZA


Desde Terreos vamos a tomar la denominada "Senda de las Merinas", cuyo nombre viene dado por el paso de estas ovejas en busca de pastos.  Sin embargo creo que este topónimo es erróneo en el tramo que vamos a recorrer ahora, ya que por este tramo de "senda" no se llega a ningún pasto, y para confirmar dicho error, estuvimos hablando con un paisano de Tuiza de 85 años de edad, el cual nos dijo que la senda de las Merinas si llegaba hasta Terreos, pero que desde aquí  ninguna oveja recorrió las abruptas faldas de Peña Ubiña  por donde discurre esta denominada "senda de las Merinas".


Las vistas que tendremos en todo momento sobre el valle del Meicín son espectaculares.


El arranque viene bien marcado por jitos que nos llevan hasta este pedrero.  En este punto desaparecen los jitos (seguramente por alguna avalancha invernal).  Como referencia importante hemos de dirigirnos a la parte superior de una pequeña peña triangular que emerge en medio del pedrero.


Dejando atrás la peña, que no es tan pequeña como parecía en un primer momento.


A partir de aquí la senda viene señalizada con numerosas marcas de pintura amarilla.  Estas nos llevan al tramo más aéreo de esta senda.  Esta espectacular traviesa es técnicamente muy sencilla, pero es un paso bastante aéreo y no permite ningún tropiezo.


Al girar el canto después del tramo aéreo tenemos el único paso de trepada de esta senda y que vemos en la foto marcado con una línea roja.  Es sencillo y menos expuesto que la traviesa anterior


La senda asciende hacia una gran laja y por ella alcanzamos el marcado hombro donde arranca el espolon nororiental de Peña Ubiña.


Llegando a dicho hombro, donde abandonaremos las vistas sobre la collada Terreos que vemos al fondo en la foto.


La senda gira en dirección noroeste y se adentra en un mundo calizo donde vemos parte de las cumbres de este macizo de Ubiña, entre ellas los Castillines que son nuestro objetivo de hoy.


Hemos de llegar a un collado situado a la izquierda del Cuetu Les Cabres, recorriendo un inmenso pedrero que se desprende de los verticales paredones de la cara norte de la Ubiña.


Llegando a dicho collado damos un vistazo atrás hacia este gran pedrero que hemos cruzado.


Para llegar a la base de los Castillines hemos de cruzar una zona de jous conocida como Xoyu la Cabra.  Lo jitos nos hacen descender hasta ellos para luego acercarse a la base del primer Castillín.  Nosotros no queremos perder altura y tomamos la dirección que os marco en la foto.  Lo importante es llegar hasta la base de la canal que sube entre la Puerta del Arco y el Primer Castillín.


Aquí tenemos dicha canal, cubierta por un pedrero muy incomodo de subir.  Ascenderemos por ella hasta su final.


El último tramo es el más estrecho y vertical haciendo obligado el uso de las manos.  No obstante unos metros antes podemos tomar un pindio sendero que parece dirigirse a la cumbre de la Puerta del Arco.  Pero una vez en su base y por la otra vertiente gira un sendero a la derecha en busca de los Castillines y que nos evitaría este tramo complicado de la canal.


La canal culmina en la Collada del Arco (2.160 m.)
Aquí giramos a nuestra derecha para tomar dirección norte mientras seguimos ascendiendo  por un terreno menos vertical y mucho más llevadero hasta llegar a este collado  que separa los dos primeros Castillines.  Desde el (flecha roja) subimos los escasos metros que nos restan hasta la cumbre del Primer Castillín.
Luego hemos de descender nuevamente hasta este punto para subir al Segundo Castillín a través de una pequeña canal (flecha amarilla)


Llegamos a la cumbre del Primer Castillín (2.252 m.).


  Las vistas hacia el norte de toda la cresta que lleva hasta los Fontanes es espectacular.


Hacia Torrebarrio (León)


Descendemos de la cumbre por el mismo itinerario y comenzamos la ascensión al Segundo Castillín.  Lo haremos por la corta canal situada a la izquierda de la cumbre.


Hacia atrás vemos claramente el itinerario de subida al Primer Castillín.


Al finalizar la canal giramos a nuestra derecha y tras superar una sencilla trepada alcanzamos la cumbre del Segundo Castilín (2.296 m.)


Hacia la cresta norte vemos en primer término el Tercer Castillín cuyo acceso requiere el uso de cuerdas y material de escalada.  La agreste cresta que culmina en los Fontanes que vemos al fondo de la foto.


La cima de este Segundo Castillín tiene uno de los buzones de cumbre más bonitos de Asturias.


Vistas hacia Asturias, zona del Meicín hacia donde vamos a descender.


Para el descenso regresamos por el mismo itinerario hasta el arranque de la canal situada entre la Puerta del Arco y los Castillines.
Aquí hemos de girar a la izquierda por la zona denominada las Cinchas del Plantón para tomar el marcado sendero que desciende a la izquierda del Valle de Covarrubia.
Nosotros sin embargo bajamos al jou de la Cabra y tomamos un descenso directo hacia la vega del Meicín.  No es un descenso complicado pero al no existir sendero alguno (excepto en la parte inferior) hay que tener cuidado no enriscarse en alguna de las verticales llambrias que caen sobre el Meicín.


Ya junto al refugio del Meicín el sol se pone sobre la inconfundible silueta en forma de cuernos de los Castillines.


Una cervecita y un aperitivo en el refugio para descansar las piernas de la dura bajada, con la compañía de un burro que se acercó a ver si caía algo de comer.


Y ya por el camino de sobra conocido descendemos hasta Tuiza de Arriba donde tenemos el segundo vehículo.