miércoles, 25 de marzo de 2015

CHIANG MAI PRIMER DÍA ( TAILANDIA DIA 7)

PRIMER DIA EN CHIANG MAI (VIAJE A TAILANDIA Y MALASIA DIA 7)


AQUÍ PODEIS VER EL RESTO DE ENTRADAS DE ESTE VIAJE  


http://losdelasclaras.blogspot.com.es/search/label/Tailandia


Llegamos a Chiang Mai sobre las 21 horas.  La estación está algo a las afueras por lo tanto tuvimos que coger un songthaew, que son las furgonetas rojas que veremos por todas partes en Chiang Mai.
Tras el correspondiente regateo nos llevó a la zona centro, el insisitirá en llevaros a algún alojamiento concreto (está claro que llevan comisión), no hace falta que le hagáis caso ya que  la oferta de alojamiento es tan grande que no tendréis problema para encontrar algo para dormir aunque lleguéis tarde, por lo menos en el mes de abril...


Lo que si hicimos nada más llegar fue probar unas delicias en uno de los numerosos restaurantes vegetarianos que hay en Chiang Mai.  La oferta para comer es enorme y para todos los gustos.






Simplificándolo mucho  podríamos decir que la ciudad de Chiang Mai tiene dos partes:
  • El casco histórico, que es una zona cuadrada en el centro rodeada de un muro y un foso fue El Rey Mengrai, fundador de la ciudad en 1296, quien construyó este foso y su muro alrededor de la misma para protegerla contra las incursiones de los birmanos. 
  • Todo lo demás


Aunque se considera la zona turística, en el centro de Chiang Mai también viven muchos Thais   y por las calle nos encontramos con una mezcla perfecta entre lugareños y viajeros.  El ambiente es fantástico tanto de día como de noche si te gusta la fiesta, aunque en este caso esta fiesta si que está diseñada para el turista.

El alojamiento lo teníamos situado en la calle Mong Mueng
 


En el inicio de esta calle  tenemos un pequeño mercado muy interesante, un rincón de este centro de Chiang Mai que entremezcla el turismo y la vida cotidiana Thai.
El pescado bien fresquito....



 Arroces de todas las variedades posibles...



Y un gran número de frutas exóticas.









Aquí no se libra nadie del calor...




Después de la breve parada en el mercado, nos dispusimos a recorrer el centro de la ciudad
Es una zona con mucho movimiento y bullicio perfecta para pasar una mañana recorriéndola a pie, en bici o en moto. Veremos varios templos. Nosotros nos paramos a visitar el de Wat Chang Mun.
El Templo de Wat Chiang Man en la calle de Ratchaphakhinai es el templo más antiguo de Chiang Mai y fecha de 1296 cuando se fundó la ciudad como la capital por el rey Mengrai. 




Tiene dos figuras de Nagas(Serpientes)  en la escalera de entrada



El viharn menor se apoya sobre pilares de madera de teca y contiene dos pequeñas pero preciosas imágenes de Buda en un trono: El Buda de Cristal (Phra Sae Tang Khamani) y el Buda de Mármol (Phra Sila Buddha). Se cree que, probablemente, desde el siglo 14, el Buda de Cristal perteneció a la reina Chamathewi de Lamphun, esposa del rey Mengrai.
El Phra Sila Buddha data del siglo octavo y probablemente proviene de Ceylan. En su interior se encuentra una representación del elefante Nalagiri que se cree que tiene el poder para atraer a la lluvia. Es el centro de un festival en el templo el día 1 de abril de cada año.




Detrás está el Chedi Chang Lom (estupa rodeada por elefantes) fue construido en el siglo 15 y restaurado en el siglo 19. Es una combinación única de piedra gris con oro resplandeciente. La parte inferior es de piedra y está decorada con elefantes de estilo cingalés.







Avanzada la mañana decidimos coger  un songthaew para hacer un circuito que incluía una zona de talleres y tiendas artesanas, luego visitar una pequeña cascada a las afueras de Chiang Mai y concluía con la visita al templo de Wat Phrathat Doi Suthep.  Acordamos un precio de 200 bath la hora para los 5 que íbamos.

Comenzamos con la visita a estos talleres y tiendas artesanas.  Unas más interesantes y otras para mi totalmente innecesarias.

La primera que visitamos fue una fábrica de sombrillas ,donde se hacia todo a mano.








La siguiente  visita fue una fábrica de seda.
Este lugar en concreto, a parte de poder admirar y comprar gran cantidad de productos de la mejor seda, podemos ver el proceso desde el inicio, es decir, desde el gusano de seda. 


Podemos ver como extraen la seda del capullo y como pasa a los telares para la elaboración de las telas.


Hoy día, la industria de la seda en Tailandia se concentra principalmente en el noreste debido a que la tierra es ideal para el cultivo de moreras, el principal alimento de los gusanos, y la seda se produce en unas condiciones climáticas favorables basada en métodos tradicionales. Familias poseen sus propios huertos de moreras y crían gusanos de seda en sus casas y cuando finaliza el ciclo de formación de los capullos, los campesinos los venden  a estas fábricas.



La artesanía de la seda se perpetúa de generación en generación combinando técnicas seculares y modernas, contribuyendo con la prosperidad económica del país, y a pesar de que la popularidad de la seda tailandesa ha disminuido, sigue siendo muy apreciada por su calidad y precio.





La visita por supuesto termina en la tienda correspondiente de enormes dimensiones donde podemos encontrar cualquier producto fabricado con seda.

La siguiente visita fue una fabrica de joyas, para mi ya de menor interés, donde te hacen una pequeña visita por el taller donde trabajan las joyas y luego a la correspondiente tienda (esta si cabe aún más gigantesca donde un gran número de dependientas te intentarán vender alguna de las miles y miles de joyas que tienen expuestas.

Terminado el tour artesano fuimos a visitar la pequeña cascada de Huay Kaew.  Muy cercana a la ciudad de Chiang Mai, no es ni mucho menos una cascada bonita.  Pero cuando la temperatura ronda los 40 grados sabe a gloria introducirse a la sombra de la selva que circunda la cascada



Y mucho más apetecible es refrescarte en sus frescas aguas  (un poco turbias por el número de niños que tenían las mismas ganas que nosotros de pegarse un chapuzón.






 
Al menos en la base de la cascada el agua era limpia




 La última parada la realizamos en el templo de Doi Suthep
El Wat Phra That Doi Suthep,  Se encuentra a unos 18km del centro de la ciudad, a unos 1073 metros de altura. Dicen que fue construido en 1383, durante el Reino de Lanna (uno de los reinos del norte). Cuenta la leyenda que fue un elefante, enviado con el propósito de llevar una reliquia y escoger el lugar en el que se edificaría el templo, quien después de dar tres vueltas sobre sí mismo, murió dónde hoy se encuentra el templo. Eligiendo así el emplazamiento del mismo.
Lo primero que veréis es que podéis elegir entre subir 300 escalones o tomar un funicular para llegar a la cumbre. La escalera flanqueada por serpientes (nagas) es una de las zonas más pintorescas del templo, pero con el calor reinante, y el cansancio de un día largo de visitas nos decidimos por el funicular.

Una vez arriba si vamos hacia la derecha veremos que hay una fila de campanas, que se dice traen buena suerte si se hacen sonar.




Al extremo contrario a la entrada encontramos  un magnífico mirador sobre la ciudad de Chiang Mai pero por desgracia entre mediados de febrero y finales de abril, los campesinos de la zona se dedican a la ilegal quema de campos y se genera mucho humo, así que poco pudimos ver.


En el templo hay un centro budista   que ofrece cursos de meditación y vipasanas (una de las técnicas de meditación más antiguas de la India).




El punto fuerte del templo  es  un chedi del siglo XIV cubierto de placas doradas y flanqueado por cuatro sombrillas doradas. 







Doi Suthep es uno de los templos más venerados del país. Y eso se notaba en la gran afluencia de fieles realizando el
wian tian, que es una procesión en la que se camina tres veces  alrededor del chedi en el sentido de las agujas del reloj mientras se porta una o dos velas, tres inciensos y flores (normalmente un loto), que son ofrecidas a Buda al finalizar el recorrido.



sábado, 21 de marzo de 2015

PICO CERREU DESDE ROBRIGUERO (por caminos ancestrales)

PICO CERREU POR LOS CAMINOS ANCESTRALES DE PEÑALBA CONCHA EL PINO Y CALZADA COPERI

DISTANCIA TOTAL  14 KILÓMETROS
DESNIVEL ACUMULADO 1.150 METROS


NOTA:   Una vez más volvemos a uno de mis lugares favoritos de la montaña asturiana: Las Peñas Cabriegas.  Y antes de entrar en detalle con el recorrido de hoy.  Nuevamente quiero agradecer y recomendar el fantástico libro sobre esta intrincada zona que ha publicado     Angel Sanchez Antón "Macizo Nororiental de los Picos de Europa (Peñas Cabriegas)"   Una auténtica joya de la que he sacado   la toponimia y gran parte de las descripciones de este recorrido.  Espero pronto seguir sacando más partido de esta maravilla de publicación.

 




MAPA DEL RECORRIDO (SACADO DEL LIBRO DE ANGEL ANTÓN)

 

Dejamos el vehículo en Robriguero.  Una vez en la población, debemos seguir hacia el final del pueblo y ascender a su parte alta. El tramo de carretera que alcanza las últimas casas se convierte en una pista de cemento que va subiendo en dirección oeste.


Pronto alcanzamos una bifurcación:  Un ramal se dirige al oeste, otro sigue de frente que es el que vamos a tomar.
Vamos tomando altura y pasamos junto a una cabaña de la Roza. Desde este punto ya tenemos buenas vistas sobre el valle del Cares y el pueblo de Robriguero



   Pasada la cabaña encontraremos en una curva, una nueva bifurcación.  Un ramal gira bruscamente a la derecha dirección oeste, unos pocos metros más adelante sale una pista a nuestra izquierda dirección este y es el que vamos a tomar dirección al Ardinal.
A los pocos metros alcanzamos un collado (205 m.) desde donde tenemos estas vistas sobre el amanecer en el Cuera y sobre la Peñamellera.


Alcanzamos a continuación las cabañas de Tresquejo (también llamadas el Joyo El Arco) (202 m.).  Tomamos la pista de la derecha.


Dejando atrás las cabañas de Tresquejo


La pista finaliza en un alto que da vista al desfiladero de la Hermida y a  la solitaria cabaña del Ardinal situado junto al pequeño prado que vemos claramente en las faldas que caen sobre la Hermida.  Por encima de ella, vemos claramente marcado el precioso camino que vamos a recorrer:  El sendero Peñalba.


Comenzamos a recorrer el camino enconchado cuyas piedras húmedas están muy resbaladizas, por el descendemos lentamente atravesando Trejusta.  El camino enseguida cruza un pequeño castañar, el Castañedo de Trejusta.  Antiguamente este castañar cubría toda la falda del monte, hasta el Río Deva.  Hoy apenas quedan unos pocos ejemplares.


Algo más adelante llegamos a otro pequeño castañar y encontramos una bifurcación:  El sendero de la izquierda que continúa por el castañar, es el que llega hasta la solitaria cabaña del Ardinal de la que nos separan pocos minutos.  Pero antes de entrar en el castañar, tenemos otro sendero que sube por la derecha, también armado y enconchado, aunque más estrecho y difuminado del que traíamos hasta aquí.  Se trata del Sendero de Peñalba.


El sendero pasa por encima del castañar y deja abajo la cabaña del Ardinal y la finca. Ascendiendo suavemente en dirección a una peña vertical que tenemos encima:  Peñalba.  


Un poco más arriba el sendero pierde algo de entidad y tenemos que atravesar una corta alambrada para evitar que pase el ganado.  Seguimos subiendo, ahora con un mayor desnivel y llegamos a una pedrera que debemos atravesar (encontramos armaduras del sendero en la pedrera).


Continuamos por el sendero que tiene buenas armaduras en algunos tramos.  Incluso debemos pisar por ellas en un punto en que la hierba ha copado el lecho del sendero.


Pasamos junto a una encina y nos acercamos aún más a la pared de Peñalba.  Hay aquí un corto tramo algo vertical a nuestra izquierda, que nunca da excesiva sensación de peligro y se supera sin ninguna dificultad.


A partir de aquí y hasta abandonar la zona de caliza, ya cerca del valle de Valdanza, el sendero atraviesa la zona llamada el Covajo Cervato.


Las hierbas y el desuso del camino hace perder casi toda la traza de este, aunque de vez en cuando si nos fijamos detalladamente observamos alguna antigua armadura.


Las vistas son espectaculares sobre el desfiladero de la Hermida que nos queda muchos metros por debajo de nuestros pies.


Ya tenemos ante nosotros el valle de Valdanza, hacia donde hemos de dirigir nuestros pasos.  Intentaremos seguir el difuminado sendero, lo más posible, para no meternos en zonas difíciles de andar.


Ya cercanos al valle de Valdanza, bien cerrado entre el pico Cerezal a nuestra derecha y el Cerreu a nuestra izquierda
Hemos de llegar a un punto intermedio en el valle para luego girar a nuestra izquierda (línea roja) ascendiendo hacia la Cuesta Cerreu


Ascendemos por el mismo valle que aunque no tiene sendero alguno, en esta época de año con la vegetación pisada por el frió y la nieve nos hacía bastante cómoda la ascensión.  Pronto llegamos a Casa Vieja (480 m.) primera cabaña de Valdanza, derruida casi completamente.

Seguimos subiendo por este largo valle hasta llegar a una zona intermedia, en el que se asientan ya un par de cabañas en pie (575 m.).
Hacia el oeste el valle continúa hasta el collado Las Siellas por donde realizaremos nuestro descenso.


En este punto hemos de girar a nuestra izquierda subir una cuesta herbosa (dirección sur) hasta tomar un sendero a nuestra izquierda que en un primer término llanea hasta llevarnos a La Poza, un pequeño manantial muy embarrado.  A partir de aquí el sendero comienza a subir por el Cueto la Poza, por donde va tomando cada vez más forma y empieza a aparecer enconchado.





Vamos dejando atrás Valdanza y en el otro extremo (línea roja) el sendero que sube  al Canto Los Praucos y desde donde arranca la Calzada Coperi por donde descenderemos luego a Robriguero.


El sendero bien enconchado en sus metro finales llanea para salir a la Cuesta Cerreu (625 m.).  Es ésta una zona mezcla de pasto y piedras, que tiene como límite superior los contrafuertes orientales del pico Cerreu y como límite inferior las vertiginosas caídas que se precipitan sobre el Río Deva.
Debemos atravesar esta cuesta con ligera tendencia ascendente hasta llegar al Jorcao la Maza (650 m)  Aquí el sendero está muy difuminado.


Desde el Jorcao la Maza tenemos unas vistas privilegidas.  Devolamos la collada y en su vertiente sur arranca un sendero enconchado:  La Concha El Pino.


El sendero es muy antiguo y está totalmente desdibujado, sin embargo los restos de su enconchado nos permite seguirlo con relativa facilidad, también observamos algún pequeño tramo con armaduras.
El descenso en este primer tramo es muy suave, siendo prácticamente una travesía horizontal por esta ladera cubierta de encinas centenarias, que vamos dejando principalmente por debajo de nuestra posición a mano izquierda.



 Luego el descenso comienza a ser más pronunciado entre las encinas.


Aquí el sendero está aun más desdibujado intercalándose tramos en los que la hierba ha vencido al sendero, con otros tramos en los que las conchas o las armaduras han conseguido sobreponerse al desuso y al paso del tiempo.


 Nos vamos acercando a una cuchilla rocosa que aparece por la derecha y a la que hemos de llegar.  Aquí descendemos por la Valleja El Pino, una estrecha canal herbosa por la que el sendero baja pegado a la misma pared rocosa.


La canal herbosa se precipita, algo más abajo, contra una canal pedregosa: la canal de Los Curios donde parece que el sendero no tiene salida.  Pero a los pocos metros del descenso y de forma imprevisible, el sendero arremete contra la cuchilla rocosa.


Vence este tramo rocoso aprovechando unas armaduras a modo de escalones , por los que bordeamos la pared, entrando así en Los Collaucos.


El sendero desciende ahora a la parte cimera de la canal de los Curios. En este descenso, el sendero aprovecha unas lajas cubiertas parcialmente por la hierba y apenas se nota su traza.
Os muestro por donde irá el resto que nos queda por recorrer del sendero hasta llegar a la base de la vertical pared del Cotero Jato.


 Atravesamos la pedrera  y nos dirigimos a un punto intermedio de la Canal de Los Curios, entre los contrafuertes inferiores del Pico Cerreu (encima) y los superiores del Picu Llongo (debajo) 



Parte inferior de la Canal de los Curios y contrafuertes del Picu Llongo


Acercándonos al Cotero Jato


En la base del Cotero Jato encontramos la Cueva Curios, un tombo cerrado para el ganado ya en desuso.


El sendero continúa ahora por un encinar de ejemplares más pequeños, aunque a cambio, más poblado y tupido que nos lleva hasta el linde de piedra de los Curios, que cierra unas fincas aterrazadas ya en claro abandono.


Sin perdida alguna el sendero nos lleva hasta las proximidades del pueblo de Cuñaba, al cual entramos  por las casas de la Zurra, las primeras que encontramos al llegar.

Recorremos las callejuelas del pequeño pueblo de Cuñaba en cuyo centro se encuentra la iglesia de  Nuestra Señora de la Asunción de Cuñaba, es de estilo Barroco de los siglos (XVII-XVIII). Ofrece al exterior una apariencia modesta, de hecho sólo la espadaña y los contrafuertes la distinguen entre el caserío.


Sin embargo el interior, pese a encontrarse hoy muy deslucido y con los muros manchados por la humedad, es de una riqueza extraordinaria en un núcleo tan remoto. La cubierta está formada por seis bóvedas (que cubren incluso la sacristía y el baptisterio), y conserva, aunque en mal estado, pinturas murales. La iglesia presenta planta de cruz. El espacio se organiza en nave, baptisterio, pórtico meridional, dos capillas a los lados del crucero, sacristía una dependencia que no se utiliza en el lado norte, paralela al pórtico, y la cabecera, plana y de la misma anchura que la nave.


Fuente abrevadero situada en la parte baja del pueblo.


Aquí enlazamos con el PR AS-173 que desde Jargu (en la carretera de la Hermida) asciende hasta Cuñaba y continua hasta Bores, nosotros ascenderemos siguiendo sus marcas unos cuantos kilómetros.


Para llegar hasta el Collado Tremaño existe una "fea" pista hormigonada que parte desde el mismo pueblo de Cuñaba, nosotros evitamos al menos un tramo subiendo desde el pueblo por un bonito camino que asciende primero atravesando zonas de praderías y luego un pequeño bosque de castaños, hasta que ineludiblemente damos con el hormigón. 
Hemos de ascender por un tramo bastante pendiente y rectilineo (que parece no terminar nunca), en este tramo nos encontramos con una fuente armada con una cubileta de las minas que antiguamente se explotaron por estos lares.


Seguimos subiendo y tras algunas revueltas, divisamos un ancho valle, bajo un amplio collado, con cabañas dispersas, se trata de la majada de Tremaño hacia la que se dirige la pista.  A la derecha de la majada vemos la cumbre del Cerreu que será nuestra cima de este día.


Las bonitas praderías de Tremaño, que guapo quedaría si en lugar de hormigón hubiera un bonito camín para subir aquí.  Pero ante todo hay que mirar por la comodidad de los pastores y ganaderos que son los que tienen que vivir aquí todos los días.


Al suroeste de Tremaño vemos las estribaciones orientales de la Sierra Nedrina cuyo punto culminante es el Cabeza Vigueras, concretamente vemos la primera de las cumbres que superan los mil metros el Canto la Rizquieza.


El hormigón termina en este punto, junto a una solitaria cabaña, en las cercanías del collado Tremaño por el que el PR desciende hacia la vertiente del Cares en busca de la población de Bores.  Nosotros nos desviamos a la derecha dirección este, en busca del marcado collado de las Siellas.  Situado entre la Pica la Cerezal a su izquierda y el Pico Cerreu a su derecha.


En cuestión de minutos alcanzamos el collado Las Siellas (790 m.) que vierte aguas hacia Valdanza (este) y Tremaño (oeste).


Una vez en el Collado Las Siellas comenzamos a ascender hacia la conquista del Cerreu.  Progresamos po todo el filo de la loma herbosa, sencilla de caminar hasta alcanzar una cumbre secundaria la cual o superamos directamente o bordeamos por su derecha (el lado que cae hacia Cuñaba), ya luego solo nos resta seguir por el filo, superando subcimas hasta llegar al Pico Cerreu.  En la foto vemos el último tramo de ascensión.


Cumbre del Pico Cerreu (891 m.)   con impresionantes vistas hacia Tremaño, Panes y unas caídas de vértigo hacia la vertiente sur oriental que cae sobre Cuñaba.


Hemos de descender nuevamente hasta el collado las Siellas para girar a la derecha y bajar por su vertiente este a través del Valle de Valdanza.
En el primer tramo encontramos restos de otro camino enconchado que nos llevan hasta una importante finca con un linde de piedra, se trata de Los Juncales  (750 m.)



A partir de aquí el camino se difumina bastante, pero al ser invierno la vegetación está baja y se puede descender por cualquier parte del valle.   Pasamos junto a otra finca con restos de una cabaña (La Valleja).  Más abajo, arrimada al borde izquierdo del valle vemos otra cabaña junto a la que hay una llamativa fuente, se trata del Peju el Valle (580 m.), manantial que mana de la misma roca.


El descenso se frena y atravesamos una zona llana del valle de Valdanza. En la parte inferior de esta llanada se encuentran las cabañas en mejor estado del valle, siendo este el punto en el que entroncamos con la subida que hemos realizado esta mañana  desde el sendero Peñalba.


Al llegar a este punto, nosotros hemos de girar a la izquierda y alzarnos por encima del valle.  En la otra vertiente (linea roja) vemos el ascenso que hemos hecho esta mañana en busca de la cuesta Cerreu y la Concha del Pino.


Un corto ascenso nos alza hasta Canto los Praucos (600 m.) amplio collado donde se ubican restos de antiguas cabañas.


Las vistas hacia el valle del Deva y Panes son extraordinarias


Devolamos el collado y comenzamos a descender por su vertiente norte.  Aquí arranca otro enconchado sendero:  LA CALZADA COPERI, es este uno de esos hermosos senderos que el tiempo y el desuso se empeñan en esconder bajo mantos de hierba.  La antigüedad de las armaduras que calzan sus conchas, define claramente la enorme importancia que en otros tiempo tuvo este paso, sin duda para alcanzar las entonces bien conservadas cabañas de Valdanza.  Esta calzada habla generosamente también del trasiego ganadero y la comunicación que debió existir entre Cuñaba y Robriguero.
El bello sendero desciende entre vuelta y revuelta con fantásticas vistas hacia el valle del Cares.


Lastima que la falta de luz, ya que hemos realizado el recorrido en los días más cortos del año impidan que tenga fotos de calidad.  Apenas pude hacer un par de ellas.  Como punto intermedio a destacar en el descenso nos encontraremos con la Fuente Coperi (525 m.).


La calzada propiamente dicha finaliza a una altura aproximada de 385 m. hasta las proximidades de una pradería de considerable tamaño:  La Escampá o Prao la Llampaza que hemos de dejara nuestra izquierda y descender por senderos de ganado ya más tomados por la vegetación y desdibujados.
A partir de aquí hemos de ver claramente el pueblo de Robriguero por debajo de nuestra posición e intentar descender por alguno de los numerosos caminos que , aunque es cierto que aquí nos pueden confundir pero ya sea rodeando  más o menos   finalmente llegaremos a la población de Robriguero sin ningún problema.