lunes, 24 de agosto de 2015

CORTE Y PLAYA DE OSTRICONI (CÓRCEGA DÍA 15)

CORTE Y PLAYA DE OSTRICONI



CORTE

A medio camino entre Bastia y Ajaccio,  en el mismo corazón de Córcega se alza esta pequeña ciudad de algo más de 6.000 habitantes.  La ciudad fue durante poco tiempo, entre 1755 y 1769, la capital de una Córcega independiente y sigue siendo un símbolo de las aspiraciones y deseos del pueblo corso.


Arrancamos en la Plaza Paoli, el punto de encuentro de Corte, presidida por una estatua de Pascal Paoli considerado por el nacionalismo corso como "El Padre de la Patria"
Elegido General en Jefe de la Córcega independiente (1755-1769), estableció la capital en Corte.
Luchó contra los restos del dominio genovés y contra la ulterior invasión francesa. Fue uno de los primeros dirigentes en Europa en establecer un régimen de inspiración democrática con una constitución. Por la paz de Versalles  de 1768, la isla pasó a los franceses, quienes derrotaron a las tropas de Paoli en la batalla de Ponte Novu, en 1.769



Nos adentramos en las numerosas callejuelas empedradas que ascienden a la parte alta de la ciudad:  La ciudadela.



Llegamos a la plaza Gaffori, con la estatua y la casa del general Gaffori (principal general que tuvo Paoli). En la plaza también podemos contemplar  la iglesia de la Anunciación, del siglo XV.
Si nos fijamos en las paredes de algún edificio de la plaza



Seguimos la ascensión en busca de la parte alta de la ciudad, pasando por rincones bellísimos





El campanille de la iglesia de la Anunciación.






Si  queremos contemplar la ciudad a vista de pájaro, hay que subir hasta la cima de la ciudadela, que parece crecer del pináculo rocoso sobre el que está encaramada la ciudad.

La ciudadela fue construida en 1419 obra del virrey de Aragón, Vincentello de Istria. 



Una de las puertas que da acceso a la ciudadela



Descendemos nuevamente al corazón de la ciudad perdiéndonos entre sus callejuelas y bellos rincones como este de la fuente de los Quatre-Canons.



Dejamos Corte y nos dirigimos hacia el noreste de la isla. Concretamente haremos noche en la ciudad de Saint-Florent. Como teníamos el resto del día libre volvimos a visitar a una de las playas más bonitas que visitamos en esta isla, y sin lugar a ninguna duda la más alejada de la civilización de todas: La playa de Ostriconi con su arena blanca y fina y sus dunas, el agua turquesa, la naturaleza preservada y belleza intacta nos hacen quedarnos con la boca abierta.



Como os he mencionado, si algo nos gustó de esta playa es su estado salvaje.  No existe ningún tipo de construcción en sus proximidades, incluso su acceso no es un simple paseo ya que hay que descender casi 50 metros de desnivel por un sendero, estrecho y en el que incluso hay que usar las manos para el descenso. 
Hay quien afirma que esta playa tiene la mejor arena fina de Europa



 Nos zambullimos en sus aguas turquesas y recorremos caminando el kilómetro de longitud que tiene este arenal.






Es hora de despedirnos de este lugar paradisiaco, fijándonos en la parte posterior de esta playa.
El río Ostriconi que llega hasta sus dunas y que da nombre a este arenal, forma una considerable laguna, dándole un toque aún mas hermoso a este paisaje. En el otro extremo observamos las tonalidades rojizas del Desierto des Agriates, una zona de colinas calcáreas y maquia abrasada por el sol. Se sitúa entre St-Florent y esta playa. 

lunes, 17 de agosto de 2015

LAGOS MELO Y CAPITELLO - VALLE RESTONICA (VIAJE A CORCEGA DÍA 14)

CÓRCEGA DÍA 14  (VALLE DE RESTONICA)

ASCENSO A LOS LAGOS DE MELO Y CAPITELLO

DISTANCIA 8 KILÓMETROS
DESNIVEL:  630 METROS


Arrancamos desde Corte, donde hemos dormido esta noche, y subimos con nuestro coche por la carretera D623 que asciende por  el valle de la Restonica.  La carretera concluye en la Bergerie de Grotelle (1.375 m.), donde se encuentra el parking y donde hay que realizar un pago de 5 euros (solo en temporada alta).

El sendero está perfectamente marcado y en este primer tramo el ascenso es muy atenuado.



Encontramos algún ejemplar de pino de enorme envergadura.


Hemos de ascender hasta la parte alta de este valle glaciar.


El ascenso siempre será dejando el fondo del valle a nuestra izquierda.


En verano la afluencia de personas es numerosa.  Desde turistas solo equipados con deportivas hasta montañeros en busca de alguna de las altas cumbres que rodean el valle.



Llegamos a la Bergerie de Melo donde una de las cabañas de pastores ha sido convertida en un  bar con terraza y sombrillas.  


Por encima de este punto encontramos dos opciones. Seguir el ascenso con marcas rojas que nos asciende al lago Melu cruzando el río y subiendo por la izquierda del valle.  O seguir las marcas amarillas ascienden de forma más brusca, con algún tramo en el que hay que ayudarse de cadenas y escaleras metálicas.  Decidimos subir por lo fácil (marcas rojas) dejamos el otro recorrido para nuestra vuelta.


A nuestra derecha destaca las vistas sobre el Pic Lombarduccio


Llegando a la parte superior del valle donde se halla la cubeta del lago damos un vistazo atrás al precioso valle de Restonica.


El Lac de Melo, en corso Lavu di Melu, está a 1711 metros de altitud, tiene 20 metros de profundidad y permanece unos seis meses congelado.



Por la orilla derecha buscamos las marcas amarillas que señalan el sendero al segundo lago el de Capitello situado a los pies del pico homónimo.




Comenzamos el duro y pedregoso ascenso que nos llevará hasta el lago Capitello, teniendo encima nuestra,  las imponentes agujas como la del Pic Lombarduccio a la derecha de la foto.



Vamos tomando altura sobre el lago de Melo teniendo estas espectaculares vistas


Alcanzamos un collado donde tomamos un respiro


Ascendemos los últimos metros a los pies del Capitello


A nuestras espaldas el Lago de Melo



 Alcanzamos el Lac de Capitello (1.930 m.) con sus 5,5 hectáreas, ocupa el cuarto lugar y sus 42 metros lo hacen el más profundo de la isla, permaneciendo unos ocho meses congelado.
Custodiado por afiladas agujas entre las que destacan las del Capitello y las de Pointe de Sept Lacs


Los grajos nos hacen compañía y están tan acostumbrados a la presencia humana que te comen de la misma mano.


El sitio es precioso y hace que valga la pena el ascenso duro por el calor del verano 


Toca regresar a nuestro vehículo y para ello desde el Lago de Melo tomaremos la otra variante (marcas amarillas) más entretenida.  Aunque excesivamente equipada.






En el descenso iremos observando los saltos de agua del río Restonica.


sábado, 8 de agosto de 2015

Córcega día 13 (Islas Lavezzi)

VIAJE A CÓRCEGA (DIA 13)

EL RESTO DE LAS ENTRADAS DE ESTE VIAJE LAS PODEIS VER AQUÍ 
http://losdelasclaras.blogspot.com.es/search/label/Corcega

Hoy toca un día de bastante relax con la visita a las islas Lavezzi.

Para ello nos dirigimos al puerto de Bonifacio donde por 35 EUR por persona te llevan en barco a las Lavezzi y luego tienes barcos de regreso cada hora hasta las 17:50-18:30 en verano. En el  regreso incluyen algunas atracciones turistas como entrar con el mismo barco en un par de grutas y pasearte por las islas privadas cercanas a las Lavezzi.



Como la isla es un paraje protegido no hay vendedores ni restaurantes ni incluso servicios higiénicos. Se recomienda por tanto llevar agua, alimento pero sobre todo gafas y tubos para el snorkel.
Y es que para mi las islas si no tienes intención de hacer snorkel pierden mucho atractivo, ya que son pequeñas y aunque las playas son espectaculares, pueden no gustar tanto como para pasar todo el día, teniendo en cuenta sobre todo la falta de servicios.  Pero cuando haces snorkel la cosa cambia y os puedo decir que en años que llevo haciéndolo, nunca he nadado rodeado de tantos peces.  Es un autentico acuario en el que tu estás en medio de el.



Llegamos al embarcadero situado en la esquina suroccidental de la isla.  Ya podemos apreciar desde aquí mismo la belleza de las aguas que disfrutaremos en esta isla



Pero nada más superar un recodo vemos las primeras calas y aún nos sorprende más la belleza de estas.


El archipiélago de las Lavezzi está formado por cientos de islotes, a 10 km al sur de Bonifacio, y una parte pertenece a Italia. Es una de las dos reservas marinas corsas protegida desde 1982, y por suerte no ha sido colonizada por ricos propietarios como su vecina Cavallo, “la isla de los millonarios”. El paisaje es único, dominado por las rocas graníticas redondeadas y numerosas calas de aguas de un azul turquesa similar al del Caribe, y de arena fina.



No podemos resisitirnos y en la primera de las calas (la Cala di u Giancu) nos damos el primer chapuzón y nos encontramos con la gran pega de la isla: que desembarcan demasiado número de personas (quizá deberían limitar un poco el número de visitas). No quiero saber como será esto en los meses de julio y agosto.


Para escapar de la multitud que se agolpa en las primeras calas, nos dirigimos al extremo noroccidental de la isla (el punto más alejado del embarcadero) y encontramos la cala di la Chiesa.  Para mi la más bonita de las islas,  donde las formas del granito y el color turquesa de las aguas nos hacen soñar con que estamos en el paraíso.





Por último nos dirigimos a la playa de mayor tamaño de la isla. La cala Lazarina.  Junto a la playa encontramos uno de los dos cementerios de la isla: el Cimetiére de L'Acharino y es que
la noche del 15 de Julio de 1855, donde tuvo lugar el peor naufragio de la marina francesa al estrellarse contra las rocas la fragata Sémillante durante una violenta tormenta. A bordo llevaba 380 marineros y 393 soldados que partían para la guerra de Crimea. Todos perecieron en la tragedia. Los cuerpos de los náufragos reposan en dos cementerios de la isla.  


La cala Lazarina es sencillamente preciosa pero tiene la pega de ser la más masificada.  No obstante tenemos espacio bastante para disfrutar de su arena y sus transparentes aguas.
Aprovechamos casi hasta coger uno de los últimos barcos de la tarde.  Hay que tener en cuenta que de Lazarina al embarcadero tenemos cerca de media hora de caminata.


Tomamos el barco (es fácil tener que soportar colas en los meses de mayor afluencia) que antes de dejarnos en Bonifacio nos hará un tour por las proximidades de las Lavezzi y Bonifacio.
Lo primero que pasamos es junto a la  isla Cavallo.
Desde el barco se aprecian las lujosas mansiones de esta privada isla, la única habitada, un paraíso reservado a millonarios donde disfrutar del Mediterráneo en un entorno privilegiado. La megafonía va identificando las casas de los famosos que han construido aquí sus residencias de verano, con puerto privado donde amarrar sus yates y hasta un pequeño aeródromo.




Luego nuestra embarcación se acerca a las calanques:los magníficos acantilados blancos sobre los que cuelga la ciudad. Pequeñas playas inaccesibles aparecen entre las grietas y las cuevas que el mar va socavando en las paredes calcáreas, donde solo los barcos más pequeños y los kayaks pueden llegar.
Vemos el Cabo Pertusato que visitamos el día anterior.


El muy pintoresco Grain de sable de Bonifacio, grueso peñasco aislado que se levanta a algunas decenas de metros en el mar.


Así se veía desde Bonifacio el Grain de sable


Bonifacio desde el mar es más impresionante aún si cabe.



La Escalera del Rey Aragón


Nos dirigimos a una enorme cavidad se trata de la Gruta de Saint Antoine también conocida como el sombrero de Napoleón porque la forma de su contorno es una reminiscencia del sombrero del emperador.



Dentro de la cueva.


Dejamos atrás la enorme gruta como se ve en comparación a la embarcación que se dirige a su interior.
A la izquierda de la cavidad se encuentra la batería Saint Antoine que da nombre a la gruta.




bordeamos el faro y nos acercarnos a la cueva marina de Sdragonato, si hemos tenido la suerte de coger una embarcación pequeña podremos entrar en su interior


Las aguas interiores son espectaculares.


La mayor curiosidad de esta gruta  es una apertura en su parte superior, que dicen que tiene un parecido con la forma de la isla de Córcega.


Regresamos a Bonifacio a última hora de la tarde.  Tomamos el coche y nos dirigimos hacia el centro de la isla, concretamente a Corte, quizá el desplazamiento más largo de todo nuestro viaje.  Aunque por suerte la carretera de la costa este es bastante mejor que la de la oeste y no nos lleva tanto tiempo.  Mañana nos espera un día de monte.