martes, 30 de marzo de 2010

Peña Salon (parte 2)

PEÑA SALON ( PARTE 2)

PEÑA SALÓN - VIBOLI - SEDO DE LOS VIBOLINES - CASIELLES - CAMINO DE LA VERGANZA

DISTANCIA RECORRIDA: 9,5 KM.

DESNIVEL BAJADA ACUMULADO: 1.150 M.

DESNIVEL SUBIDA ACUMULADO: 200 M.

EN LA PRIMERA PARTE HABÍAMOS DESCRITO LA ASCENSIÓN A PEÑA SALÓN POR BIAMON Y EL PASO DEL TOYU.

Nos encontramos en la cumbre de Peña Salón donde a pesar de su modesta altitud (1.245 m), las vistas desde su cumbre son magníficas.



Hacía el este se yergue sobre el cielo la crestería del Cornión que preside la Peña Santa, aunque el Valdepino se empeñe en ocultar parcialmente su esplendor.






Al sur del Cornión se alza la cumbre del Jario, ya en tierras leonesas, con el bosque de Vegabaño a sus pies.



Al sur de nuestra posición en primer término Peña Subes y más al fondo el Niajo y Pozalón



Peña Ten y Pileñes cubiertos por las nubes.



Hacia sudoccidente Peloño y las cumbres de El Rasu y a la izda. Collado Zorru



TRAMO 1: PEÑA SALÓN - VIBOLI - SEDO LOS VIBOLINES - IGLESIA DE CASIELLES



Toca ya descender y para ello retrocederemos sobre nuestros pasos hasta la Boya Campiella, donde realizaremos el descenso hacia el collado Baxeñu por el tramo denominado La Gorgoleta



Seguiremos este camino hasta alcanzar la plácida loma del collado Baxeñu (1.035 m)



A la vista siempre el pueblo de Viboli hacia el que ahora nos dirigimos



para lo que tomamos rumbo al sur, por el camino que arranca desde el mismo collado. La ruta tiene buena traza al principio y surca un felechal del monte Curezu, para después cruzar bajo el tendido e introducirse en la zona boscosa.



En el descenso hacia Viboli vamos observando una ventana natural en la peña Vibolines que se denomina el Ojo del Furacáu.



El camino se está perdiendo lamentablemente, por su escaso uso actual.



Finalmente la senda llega a las proximidades del cementerio de Viboli donde una pista hormigonada nos depositará en el nucleo de Viboli por el Barrio de Arriba.
Apenas unas pocas casas se mantienen en buen estado, no obstante si conserva algún horreo en buen estado, así como una pequeña capilla.
Esto no resta que la soledad y el abandono que aparenta Viboli nos producen la sensación de que estamos en medio de un pueblo fantasma.



Un poco por encima de la capilla sale un camín en dirección este, el camino cruza una arroyo y se introduce en las praderías situadas a los pies de la Peña Vibolines. Tenemos que ir ganando altura entre prados por sendas de ganado dirigiendonos poco a poco hacía el impresionante murallón calizo de la peña.
Por debajo de nosotros queda el Barrio de Abajo.



Superado la zona de pradería y ya a los pies de la peña atravesamos una zona de abundante avellano que da paso a una pedrera, la referencia inconfundible para dar con el sedo de los vibolines tambien denominado camino de la Peña, es una portilla señalada con unos plásticos blancos , como vemos en esta foto.



Justo antes de llegar a la portilla, una placa dedicada a Luis Ribero Ribero, hermano del cartero de Biamón que se despeñó en este paso, nos indica que hemos de aumentar nuestra precaución al avanzar, ya que aunque no se trata de un sedo especialmente complicado, si que un descuido nos haría precipitarnos al vacío.

El fantastico sedo, tallado en la misma roca, nos permite avanzar hacia la aparentemente inaccesible portilla.



Un vistazo atrás hacía el resto del grupo



Al otro lado de la foz los verticales contrafuertes de Peña Subes.



Hacia el este nos llama la atención la cumbre de la Plana.



Una vez superada la portilla el sedo abandona su fuerte ascenso pero no por ello se hace menos espectacular





La Senda supera un pequeño collado denominado la Colladina del Forcau y ante nuestros ojos aparece un inmenso murallón calizo, que a la vista resulta totalmente infranqueable





No obstante aparece una diminuta vira que asciende por este murallón.









El sedo asciende hasta la boca de una cueva, aparentemente de nuevo sin traza de tener salida alguna.





La cueva no tiene salida, pero sorprendentemente vemos a la derecha un paso horizontal, bastante aereo, que nos lleva a un canalizo de fácil trepada.



Superado este tramo, damos por finalizadoel sedo de Vibolines.



Un increible collado nos hace de mirador privilegiado desde donde podemos contemplar esta increible obra que supuso tallar este sedo en tan inaccesible paraje.
Tambien se trata de un mirador inmejorable hacía toda la zona de Beyos y las cimas que lo enmarcan.

Como el Jucantu que vemos en primer término de la foto



Al otro lado del collado el paisaje se suaviza y descendemos a través de suaves praderías, se tratan de las praderías de Tuba
En medio de estas praderías se encuentra la majada de Tuba



La majada de Tuba con dos robustas cabañas, una de ellas con tejado formado por grandes lajas de piedra "llábanas", y rodeadas de fresnos.



Desde Tuba el camino se pierde al introducirse en zona boscosa, si una vez en ella no perdemos mucha altura, saldremos por encima de este bosque a la zona de los Llacios donde conectaremos con el camino que baja de Peña Salón y la Boya Capiella, para posteriormente descender por terreno abierto justo por encima del pueblo de Casielles y desdender hasta la collada donde se encuentra la iglesia.

Nosotros sin embargo perdemos más altura por esta zona boscosa,



para abandonarla siguiendo un marcado camino empedrado que nos deposita en una bonita horcada (760 m)



Que constituye otro inmejorable mirador



Desde la horcada solo nos resta unos pocos metros para llegar a Casielles



Que recorreremos integramente para ascender al Colláu La Iglesia (810 m.)situada en la parte alta del pueblo donde se encuentra como bien hace referencia su nombre, la Iglesia.



TRAMO 2: IGLESIA DE CASIELLES - LA CAVIELLA - CAMINO DE LA VERGANZA - PUENTE VIDOSA



Desde la iglesia vemos el pueblo de la Caviella a donde nos dirigimos y desde donde arranca el camino de la Verganza.



Descendemos unos metros por la ancha pista que conduce a Biamón hasta que a nuestra derecha vemos un claro camino por el que descendemos hacía las primeras casas de la Caviella. Pronto nos encontramos con las primeras casas, esta de la foto hemos de superarla por la izquierda.



El camino está empedrado hasta llegar al barrio superior de El Cantiellu (las primeras casas del pueblo), en la actualidad ya en ruinas y por supuesto en medio del matorral y el bosque.

El camino se profundiza ladera abajo en busca del resto de viviendas del barrio de El Pueblu, que se escalonan en la misma ladera. Sólo una de las casas permace en pie.



Descendemos hasta la penúltima casa, la más colgada de todas, donde parte la Senda de la Verganza. Nos situamos en este camino y siguiendo su rumbo, damos un giro a la derecha penetrando nuevamente en el bosque.



Seguimos su amplia traza para continuar hacia un arroyo, que vadeamos.



Más adelante el camino sale del bosque por una marcada brecha, que constituye un mirador hacia los Beyos, y desde donde quedamos admirados del lugar elegido para asentar esta  aldea de La Caviella literalmente colgada por encima de El Cantiello, acantilado en cuya base existen cuevas que sirvieron de rediles y cuadras.



Seguimos con el descenso, ahora por terreno abierto, por donde la ruta describe numerosas revueltas, siempre dando vista al impresionante tajo de los Beyos.





Ante nosotros la siempre llamativa cumbre de La Plana



Al fondo del barranco se contempla el puente y la venta Agüera, el camino no llega hasta allí, ya que con un nuevo cambio de rumbo, dirigiendose dirección norte hacia el puente de la Verganza, este ultimo tramo se encuentra muy deteriorado por la acumulación de piedras arrastradas por la nieve.



Finalmente llegamos a la carretera N - 625, donde nos restan unos 2 kilometros hasta llegar a Puente Vidosa donde se encuentra nuestro vehículo, si nos fijamos en la margen contraria podemos observar el antiguo trazado de la carretera la cual cruzaba el río para seguir un corto trayecto por la ladera contraria. Se puede aún contemplar las apoyaturas de los puentes y la caja de la carretera ya devorada por la vegetación.  La modificación tuvo su origen en la guerra civil.  El ejército republicano, en su retirada y para obstaculizar el avance de las fuerzas enemigas, destruyó varios puentes, entre ellos estos dos.  Se habilitaron entonces unas pasarelas de madera que subsistieron unos años despues de terminada la guerra hasta que el Ministerio de Obras Publicas proyecto y realizó la variante por la vertiente actual.