miércoles, 15 de mayo de 2019

CALAS Y PLAYAS DE MENORCA

DIA 1  CALA COVES 

 


Aprovechamos un día con tiempo revuelto, muy ventoso para ir a una de las calas más resguardadas de la costa sur de Menorca y de las menos masificadas.  No suelen estar demasiado concurridas, su superficie de grava y la angostura, las hacen ser un poco incómodas para el bañista por lo que es muy recomendable para los días de julio y agosto si lo que queremos es darnos un chapuzón libres de las aglomeraciones.
Situada en el municipio de Alayor y muy cercana a Cala Porter.

 

El acceso por carretera es sencillo siguiendo la indicación viaria y los desvíos. El último tramo se realiza por un camino de tierra en regular estado. El vehículo   se podrá estacionar gratuitamente por los alrededores.

DISTANCIA RECORRIDA A PIE:  3 KILÓMETROS (ida y vuelta)
DESNIVEL 60 METROS APROX. 







La cala está rodeada de acantilados altos y verticales, en los cuales encontramos la Necropolis de Cala Coves: casi un centenar de cuevas artificiales (la mayor agrupación en toda Menorca), utilizadas  en la Edad de Bronce, y posteriormente en la Edad de Hierro(en las cuevas más modernas se crearon unos patios exteriores delante de las fachadas de aspecto ritual). Esta necrópolis estuvo en activo hasta la conquista romana  época en la cual empezó a perder su significación.
A pocos metros del camino llegaremos a una pared rocosa con una cueva provista de cierre ciclópeo. Este cierre recuerda muchísimo a la parte frontal de las navetas más antiguas que encontramos en la isla. Es posible que se trate de la cueva más antigua del complejo; que pertenezca al bronce medio,



Alcanzamos la primera de las 2 calas que forma esta Cala Coves, donde encontramos un pequeño embarcadero.
Observamos las numerosas cuevas que hay en el acantilado a nuestra izquierda.



Avanzamos por el sendero que sale a la derecha del embarcadero, pegada a los acantilados, mientras vemos la belleza del agua y las cuevas de los acantilados.



Punto en el que doblamos el acantilado, y nos dirigimos a la segunda de las calas.



Es un habitual fondeadero de los barcos de recreo.



Nos bajamos a pegar un chapuzón y disfrutar del snorkel en sus transparentes aguas, podemos observar los numerosos cormoranes e incluso como nosotros tener la suerte de verlos en acción debajo del agua.





La segunda de las calas, como la otra pedregosa y muy habitual en ella la práctica del nudismo.



Después de unos buenos chapuzones desandamos nuestro camino sin poder quitar la mirada de esta preciosa cala.