Nos levantamos con la intención de subir a Peña Trevinca , el techo de la zona, pero el viento fuerte y el frío, impropios de finales de mayo, nos hicieron cambiar de planes nada más empezar. Ya en San Martín de Castañeda , donde nos alojábamos, decidimos improvisar: bajar por la Senda de los Monjes y enlazar con el Cañón del río Tera para cerrar un recorrido circular. El resultado fue un itinerario inesperado y de una belleza enorme, probablemente uno de los más bonitos que hemos hecho fuera de Asturias.