lunes, 16 de abril de 2018

P.SALON Y SEDOS DEL TOYU Y LA PEÑA DESDE CASIELLES

PEÑA SALÓN POR LOS SEDOS DEL TOYU Y LA PEÑA DESDE CASIELLES

 DISTANCIA TOTAL:  11 KILÓMETROS
DESNIVEL ACUMULADO: 850 METROS


 Por tercera vez visito estos impresionantes pasos de pastores. En otros reportajes he realizado recorridos más largos y completos. El primero hace ya varios años desde Puente Vidosa, añadiendo la subida por la Senda del Cartero y el descenso por el camino de la Vergonza.
  La segunda el año pasado en travesía desde Les Bedules terminando en Viego  y que podéis ver aquí:
https://losdelasclaras.blogspot.com.es/2017/02/pena-salon-por-el-sedos-la-pena.html

  Esta vez os muestro la forma más corta y que lleva menos tiempo para conocer esta fantástica vuelta a la Peña Salón, lo haremos dejando el vehículo en el pueblo de Casielles. Concretamente subimos al collau Casielles (809 m.).  Situado en  la parte alta del pueblo, en el se encuentra la bonita iglesia de San Juan de Casielles.






NOTA: Con respecto al recorrido, aunque la colocación de la discutible cadena en el Seu la Peña ha disminuido la dificultad de este paso, sigue siendo un tramo muy aéreo y donde un despiste puede tener consecuencias fatales, así que no lo recomiendo a las personas que no se sientan cómodas en este tipo de terreno.

Desde el collado tomamos la ancha pista que conduce a Biamón, hacia donde nos dirigimos.  
Dejamos por debajo las casas de la Caviella, donde arranca el sendero de la Vergonza que nos permitiría bajar hacia el fondo de Los Beyos.
El terreno es prácticamente llano hasta alcanzar un marcado collado (780 m.) con la casería del Porru a la derecha. 



Dejando a nuestras espaldas el Collau Casielles.



Ahora comenzamos un fuerte descenso hacia el pueblo de Biamón.  Luego ascenderemos a la izquierda del pueblo en busca de la collada Nochendi que vemos a en la parte superior izquierda de la foto.




La llegada a Biamón nos llena de tristeza.
Solo ya una única casa  aún sigue habitada la que construyo Lolo el de Biamón y que ahora está habitada casi de forma permanente por su hijo.
 Lo que hasta hace décadas era una aldea de Los Beyos llena de vida y con varias familias numerosas, es una verdadera ruina. Desde donde termina la pista de hormigón, tomamos el camino que surge a la izquierda y asciende hasta la parte alta de este olvidado pueblo





El camino con una traza muy ancha, presenta la misma desidia que el resto del pueblo,  ya empieza a estar tomado por la vegetación y los innumerables prados es escalones y muriados son testigos mudos del abandono.





Dejamos las antiguas praderías de Biamón para ya por zona arbolada seguir con el duro ascenso hacia Nochendi.




El camino nos lleva hasta la parte superior de la collada Nochendi (953 m.)  donde se encuentran dos  cabañas en buen estado 



Un sitio precioso esta Collada Nochendi.



Desde la collada tomamos un sendero que parte hacia la izquierda, bien marcado y visible en el terreno, con claro trazo de huella de paso que, sin prácticamente perder altura, va faldeando la ladera  hasta alcanzar una revuelta del camino, donde pasamos por debajo de una puntiaguda roca a modo de espolón, que nos sirve de referencia para confirmar la dirección correcta a seguir.



Al devolar el canto rocoso aparece ante nosotros una increíble vista que domina la majestuosidad del Tiatordos.




do que se asienta en sus laderas.
El sendero va discurriendo por entre los fabulosos ejemplares de hayas que, en esta época invernal nos muestran la desnudez de sus ramas, y cuyos troncos, algunos ya abatidos y caídos al suelo, lucen una  capa de musgo de un intenso color verdoso que los hacen más llamativos y vistosos.





Tras un corto descenso, cruzamos una vallina y el sendero ya menos marcado asciende en diagonal por este Monte Condares.




Es ascenso nos lleva hasta culminar en un despejado collado,  situado en un espectacular crestón calizo que desciende desde la cumbre de Peña Salón hasta las profundidades del valle de Santangustia.



Desde donde tenemos unas fantásticas vistas hacia  el Carriá  y hacia Viego  y la Collada Llomena



Aquí parece que muere el sendero, además un vertical corte en la roca parece impedir el avance.



Pero hemos de localizar a escasos metros bajo nosotros una especie de abertura en la roca, a modo de ojal, al que nos debemos acercar y junto al que tenemos que pasar. El mismo nos sirve como referencia para adentrarnos en la cueva del Toyu




Al salir de la cueva, otro aéreo sedo, el Seu del Toyu, nos permite librar las verticales caídas que nos separan de la Canal de La Tuba por cuya parte superior continua este increíble sendero.




Avanzamos en diagonal, pegados a los farallones de Peña Salón dejando a nuestra derecha la pindia Canal de Tuba.  
Hacia atrás no podemos dejar de maravillarnos con este Seu del Toyu que nos ha permitido vencer este a simple vista infranqueable murallón.



Nos encaminamos hacia una especie de pequeño collado coronado por un peñón, por el que salimos de la Canal de Tuba hacia la ladera occidental de peña Salón, y que tras doblarlo ya podemos ver al fondo la despejada campera de la Collada Baxeñu.




A nuestras espaldas queda el pueblo de Viego.




Ten y Pileñes lucen así de guapas.






Dirigiéndonos inicialmente hacia la Collada Baxeñu, agarramos un sendero ganadero que progresivamente nos va elevando poco a poco por la ladera. Vamos ganando altura  dejando abajo a nuestra derecha la collada, y nos arrimamos al vertical paredón rocoso de Peña Salón. En este punto enlazamos con el denominado paso de La Gorgoleta, por el que se sale al collado de La Boya de Campiella. Es este paso un camino artesanal empedrado, en algunos tramos con armaduras de piedras a modo de muros de contención y sujeción del propio camino, que aboca a un estrecho canalizo entre dos grandes peñascales, que desde la lejanía ofrece una aspecto casi impracticable, pero que sin embargo es cómodo y fácil de caminar.





Por este paso salimos al collado de La Boya de Campiella (1.190 m.), atravesado por una línea de tendido eléctrico
Para subir a Peña Salón desde el collado, solamente hay que girar la marcha hacia la izquierda, arremetiendo por una herbosa y mullida ladera, alcanzando la cima en escasamente diez minutos.



Alcanzamos el buzón de cumbres con unas increíbles vistas.




Desde la cumbre vamos a desandar nuestros pasos para bajar nuevamente a la Collada Baxeñu desde donde hemos de buscar el descenso que nos lleva hasta Viboli que vemos perfectamente llegando a la collada.



El camino del descenso está bastante marcado, según vamos descendiendo vemos este precioso arco de roca en la Peña Viboli.



Entramos en el pueblo de Viboli por la parte alta donde se encuentra su reducido cementerio.



Desde el cementerio arranca  una pista hormigonada nos depositará en el núcleo de Viboli alto (750 m.), ya que esta pequeña localidad se divide en dos barrios: el alto y el bajo. En Viboli Alto se conserva una pequeña capilla.  El pueblo tiene una representación de arquitectura popular de la que merece la pena destacar los horreos beyuscos que se caracterizan por tener el tejado de dos aguas y un tamaño más pequeño que la media de los horreos asturianos.  Este bello ejemplo de nuestra etnografía está en claro peligro de extinción ya que son pocos los que aún quedan en pie.



Un poco por encima de la capilla sale un camino en dirección este (E),, cruza una arroyo y se introduce en las praderías de la Ería de Viboli.
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Tenemos que ir ganando altura entre prados por sendas de ganado dirigiéndonos poco a poco hacía el impresionante murallón calizo de la peña




nos alzamos al Tesu el Hombru, dejamos la parte arbolada y atravesamos el pedrero que forma  la Llera el Cubellin del Seu .
>Alcanzamos de esta forma la verticalidad de la Peña punto donde empieza EL SEU LA PEÑA O DE LOS VIBOLINES como se le conoce habitualmente entre los montañeros.




  Un estrecho sedo tallado en la roca y los primeros escalones labrados en ella  nos alzan a una rudimentaria portilla:  La Pumarina.



Tras la fuerte ascensión de este primer tramo, avanzamos casi en lateral por una zona vertical que el camino salva con bonitas armaduras, hasta doblar un claro canto calizo que vemos en la foto.  Se trata del Cantu la Peña.



Dejamos atrás momentaneamente el terreno calizo para atravesar horizontalmente la herbosa ladera del Valle La Peña, dirigiéndonos hacia la vertical peña que a simple vista parece infranqueable. Para asombro de nuestros ojos, una auténtica obra de ingeniería hecha por los pastores de esta zona, supera este vertical paso. Con un trazado que vamos apreciando según nos acercamos a ella, y que nos deja boquiabiertos







Estamos ante la Escala al Cantu Tuba. Impresionante sendero tallado que salva esta aparentemente insalvable pared



Si ya de por si todo este sedo nos fascina por lo increíble de su trazado, nos maravilla aún más saber, como me contó un paisano de Viboli, que por aquí pasaban las vacas hacia las praderas de Tuba.  INCREIBLE....



Cuando parece que no hay salida posible y el sendero va a morir contra los desplomes verticales, un par de requiebros nos dirigen hacia una gran abertura en la peña:  La Cuevona.







La cueva  a simple vista no tiene salida, pero sorprendentemente vemos a la derecha un paso horizontal, bastante aéreo, que nos lleva a un canalizo de fácil trepada.



Son solo unos metros un poco delicados luego seguimos ascendiendo los últimos metros del sedo.



Un vistazo atrás para ver la salida de la cueva




Este corto tramo, el más aéreo de todo el sedo, y donde hay que extremar más las precauciones nos alza al Cantu Tuba (900 m).  Desde aquí un vistazo atrás hacia este  tramo.



Devolamos el Cantu Tuba y el paisaje cambia drásticamente.  Pasamos de un mundo vertical y lleno de desventíos a las más amables praderas de Tuba.  
Otro canto rocoso más alejado nos separa del  pueblo de Casielles.  Existen dos tallados senderos que lo atraviesan.  El rojo nos lleva a la parte baja del pueblo y el amarillo ,  devola el crestón por La Forcadiella para dejarnos en la parte alta de Casielles.





Descendemos unos metros hasta alcanzar dos robustas cabañas (870 m.), una de ellas con tejado formado por grandes lajas de piedra "llábanas", y rodeadas de fresnos nos indican que hemos llegado a la majada de Tuba.


Superamos una marcada vallina, y en el otro extremo el sendero supera un antiguo argayo.
Tras el argayo el terreno se vuelve más pedregoso y vertical. 



Alcanzamos la Forcadiella (800 m.), paso que supera un cantil rocoso que se precipita sobre la foz de los Andamios. Desde aquí vemos el empericotado pueblo de Casielles con su llamativa carretera de acceso.


  Solo nos resta llegar hasta Casielles y ascender al Collado homónimo donde se encuentra la iglesia y nuestro vehículo.




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