lunes, 14 de marzo de 2011

MULLEIROSO Y ALDEAS DESHABITADAS DE CURRIELLOS Y BESAPIE DESDE RECORBA

RECORBA - CURRIELLOS - BESAPIE - PICO MULLEIROSO - RECORBA

DISTANCIA TOTAL: 13 km.
DESNIVEL ACUMULADO: 850 m.
DURACIÓN APROXIMADA:  5 horas 
  
DESCARGA DEL TRACK 



Dejamos el vehículo en la pequeña población de Recorba en Tineo, último pueblo habitado de la fertil vega del río Bárcena. Partimos de las primeras casas del pueblo tomando una pequeña carretera que se dirige en dirección oeste (O) al pequeño conjunto de casas que forma el barrio de La Faldalosa. En el arranque de la carretera vemos este letrero que nos indica "la ruta de los pueblos abandonados", supongo que será la que hemos hecho nosotros, no obstante no hemos visto ninguna indicación más adelante que sirva de guia.


La carretera deja a la izquierda  las casas de La Faldalosa (540 m.) seguimos por ella hasta una curva de 180º donde hemos de abandonarla para seguir por una pista que sale a nuestra derecha en dirección suroeste (SO).


Dicha pista discurre en principio por un tramo de subida para luego llanear a media ladera dejando a nuestra izquierda el valle del Bárcena.


 En la foto podemos ver este valle de Bárcena


Llegamos a una intersección.  El camino de la izquierda nos lleva en ligero descenso hacia un Cortino.
Estamos en una zona de gran explotación de las abejas. Las colmenas se ubican en dos lugares diferentes: dentro del pueblo, generalmente protegidas por hórreos y paneras, o en el monte, alejados del núcleo de población.
En este último caso, para proteger las colmenas, se construyen los denominados cortinos. Los cortinos son construcciones generalmente circulares  cuya función principal es la de proteger las colmenas de los osos, de los tejones, de los zorros, e incluso de los rebaños. 



Volvemos a la intersección y tomamos el camino de la derecha que nos permite ver desde cierta altura el perímetro del cortino.
   La ubicación de los cortinos no era tarea menor por cuanto que debían reunir las condiciones óptimas para facilitar el aldo, esto es, el movimiento de entrada y salida de las abejas.
   Precisamente por eso, en Asturias, a la hora de construir un cortín, no se tiene en cuenta la distancia hasta otro preexistente, como sucede en el resto de las omunidades autónomas. Se valora únicamente si las abejas del cortín nuevo pueden perjudicar el aldo, es decir, las rutas de entrada y salida de las abejas del cortín viejo.
   Esta costumbre se debe a que en el terreno escabroso asturiano , establecer distancias, además de resultar gravoso, carece de sentido. Lo decisivo no es la distancia entre cortinos, sino los canales, caminos, senderos, pasos que, en su rutina, siguen las abejas  vital para mantener una producción idónea y para la propia supervivencia de las abejas, que en caso de encontrarse con otras en sus rutas «privativas» podrían entrar en conflicto matándose entre sí. 


Seguimos el ancho camino que transita llaneando por esta ladera cubierta  por abundante brezo, aunque en ciertos puntos nos encontramos con zonas c de arbolado.


Llegamos a una nueva intersección en la que hemos de fijarnos bastante ya que el camino más claro y ancho nos desciende hacia el fondo del valle, sin embargo hemos de ignorarlo para tomar el senderín de la derecha menos marcado (he puesto unos jitos para indicar el sendero).  Este sendero se encuentra un poco cerrado por el brezo


Nos introducimos en un robledal asentado sobre un gran canchal que ocupa esta ladera del Mulleiroso.


El sendero llega hasta una riega donde vemos varias murias ya medio derruidas, nos encontramos en El Cimblu


Un pequeño ascenso nos lleva hasta La Chomba (630 m.) desde donte tenemos una visión muy clara de la mecedura de los ríos Bárcena (izda) y Besapié (dcha). Justo en la mecedura de ambos ríos vemos las casas del abandonado pueblo de Curriellos hacia donde nos dirigimos.


Segun vamos descendiendo hacia Curriellos vemos como el camino va tomando cierta entidad, muestra clara de que tuvo su importancia antes del abandono de esta zona. 


Para llegar a las casas de Curriellos hemos de cruzar el río Besapié, sin embargo el puente que antes salvaba su cauce se encuentra destruido y solo queda como paso este madero.  La altura hasta el fondo del río es de más de 3 metros y la humedad del madero hace que tengamos que extremar las precauciones a la hora de cruzarlo.

Entramos en la aldea de Curriellos (520 m.), donde aún se conservan en pie sus casas y horreos.


La antigua escuela de Curriellos, curiosamente por dentro se encuentra habilitada para vivir en ella, por lo visto una especie de comuna?? la ocupó para habitarla al menos en los meses de verano.


Las casas de Curriellos se situan sobre el camino principal que asciende por el margen izquierdo del río Barcena.  Vemos muestras claras de las construcciónes tipicas de la zona con paneras y casas con corredores de madera, estos corredores se hallan ocupados por colmenas de abeja.


Esta casa que vemos en la foto, aún se puede visitar su interior, aunque por desgracia este se encuentra muy deteriorado.


Si abandonamos el pueblo y seguimos el ancho camino, nos topamos con un puente, este de reciente construcción, que nos cruza a la otra vertiente del Barcena, el cual desciende formando unos bonitos saltos y pozas que tienen que ser una delicia en los días calurosos del verano.  Desde aquí continua una ancha pista que nos llevaría hasta La Mortera.


Volvemos sobre nuestros pasos y abandonamos el pueblo de Curriellos cruzando nuevamente el precario madero colocado a modo de puente que nos deposita en la vertiente izquierda (hidrológica) del río Besapié. Un camino asciende junto al río en dirección a la otra aldea deshabitado que visitaremos hoy:  Besapié.


Este tramo es el más bonito del día de hoy.  El camino facil de andar y con un ascenso muy suave discurre por un bosque de ribera en el que abunda sobre todo el castaño,  a nuestra derecha riegas con abundante caudal debido al deshielo se precipitan en busca del río Besapié.


Una intersección nos hace dudar, el camino de la derecha en ligero ascenso parece más claro, y es posible que nos lleve a Besapié a media ladea, pero debido a la abundante cantidad de brezo que puebla estas laderas dudo de que esté transitable.  Así que tomamos el de la izquierda que nos desciende hasta las aguas del Besapié y que seguirá atravesando este bonito bosque.




Llegamos a una zona de praderías  que nos indican la cercanía de Besapié.  Es en este punto donde hemos de abandonar el fondo del valle para tirarnos hacia la ladera situada a nuestra derecha en busca de Besapié.  Una edificación en ruinas nos sirve de orientación para situar la aldea, en este punto el camino que asciende hasta ella se encuentra bastante perdido entre el brezo y el piorno.


Finalmente llegamos a Besapié (670 m.), oasis de verdes praderas en este mundo de brezo, piorno y grandes canchales de piedra.


Las casas se encuentran bien conservadas y algunas como esta perfectamente habitables, no obstante solo son residencia temporal de fines de semana o periodos vacacionales, ya que actualmente nadie habita con continuidad en este pueblo.  Existen en el numerosas colmenas actualmente activas. También nos llama la atención que prácticamente en cada vivienda existe plantado en sus inmediaciones un ejemplar de tejo.


Las casas que forman Besapié, se hallan muy dispersas.  Nos dirigiremos a la que se encuentra más elevada para luego subir por la clara vallina que arranca desde ella y  que vemos en la foto, para por ella alcanzar la zona cumbrera de la sierra.


Llegamos al punto más alto de Besapié (720 m.). La casa de mayor tamaño es usada tambien como colmenero, en concreto sus ventanas y la parte superior.


Muy cerca de ella encontramos otro grupo de colmenas situadas en el canchal.  En este grupo podemos ver antiguos "truebanos" hechos con troncos huecos de árboles.
Las abejas construyen aquí sus panales de miel protegidas del frío por la madera durante el invierno o del fuerte calor del verano. Una gran losa de piedra se utiliza como tapa de la colmena para evitar que entre el agua de la lluvia, y otra piedra se usa como base donde colocar el tronco hueco.
Este antiguo sistema de explotación apícola data de la época romana ya que introdujeron en su conquista de la Península Ibérica la técnica para la cría de las abejas y la extracción de la miel.


Desde la parte superior de Besapié, vemos todo el valle sobre el que se asienta este deshabitado pueblo.


Abandonamos Besapié para alzarnos a la zona cumbrera en busca de la cumbre del Mulleiroso.  Este terreno está cubierto de brezo y cotolla así que intentamos seguir senderos de ganado para evitar en la mayor medida posible este terreno, quizá la zona más comoda para caminar sea el fondo de la vallina.


Dejando ya muy abajo Besapié.


Alcanzamos la zona cumbrera de la Sierra de Ablaniego (1.037 m.)  mucho más comoda de andar, esta cuerda montañosa separa los valles de Besapié y posteriormente el Bárcena al sureste y el Navelgas al noroeste.  Ya solo nos resta suber la llomba occidental del Mulleiroso para llegar a su cumbre.


Llegamos a la  cumbre del Mulleiroso o Mucheiroso (1.254 m.),  pico que debe su nombre a la corona de “chera”, (piedras erosionadas por la acción de los hielos y la nieve), que configuran su cumbre.   En ella encontramos un buzón de cumbres, un vértice geodésico y esta cruz de la victoria que vemos en la foto.


Dentro del buzón de cumbres se encuentra una curiosa libreta donde podemos dejar la memoria de nuestra ascensión.


En primer término la  zona del Alto los Hospitales por donde discurre un tramo del camino de Santiago, al fondo el Panchón en tierras allandesas.


Vistas hacia el norte con el pico Ablaniego y más al fondo las sierras que delimitan el concejo de Tineo con el de Villayón y Valdés.


Hacia el este (E) el cordal desciende hasta la Chana Mulleiroso y la Chana Fontón para luego llegar a la elevación de la Peña Mosca.  Por esta vertiente descenderemos.


Descendemos hasta el Chano Mulleiroso (1.110 m.) más al este se encuentas Las Llagunas (1.045 m.) pequeñas charcas situadas en esta cumbrera. 


Justo antes de llegar a las Llagunas miramos hacia nuestra derecha y veremos una clara vallina que desciende en dirección sureste (SE) a la derecha de la vallina vemos una llamativa pradería delimitada por un cercado de piedra son los praos de la Sapera.  Desde las inmediaciónes de estos prados parte un ancho camino que desciende por la vallina en dirección a Recorba y que será por donde descenderemos.


El ancho y pedregoso camino nos desciende sin mayor problema hacia Recorba, en el descenso dejaremos a nuestra derecha un par de cortinos.







Finalmente llegamos a la parte alta de Recorba (680 m.)


En el descenso a la parte baja de Recorba donde tenemos el vehículo, nos encontramos con la pequeña ermita de San Lorenzo de Recorba.



6 comentarios :

Cienfuegos dijo...

Si hay que sacar una conclusión de vuestra visita a la zona es que abejas hay,.. y muchas, je, je. Guapa esa ruta, sobre todo el tramo de bosque hasta Besapie. el mulleiroso es otro de los "apetecibles" de la zona.
Un saludo

CARLOS dijo...

Recuerdo la subida al Mulleiroso y lo que me llamó mucho la atención fue la cantidad de piedras que había en la cima y encima algunas colocadas en grandes jitos, los pueblos abandonados es curioso en Asturias la cantidad de ellos que hay, el libro de cumbre es algo que habría que recuperar. Como siempre un extraordinario reportaje y unas muy buenas fotografias. Buena semana y un saludo.

Alojamiento rural El Navarón dijo...

Una ruta muy bonita y desconocida para los neófitos como nosotros,da gusto leer vuestros reportajes!Un saludo!

Carmen y Alfonso dijo...

Preciosa ruta, la verdad es que los pueblos abandonados tienen algo de melancólico y misterioso...
el reportaje fotográfico muy completo como siempre.
Un saludo.

Sara dijo...

De nuevo otro lujazo de ruta con sensacionales pruebas gráficas y sentidas por vosotros.
Currieros se hubiese quedado sin visitar porque yo por ahí no pasoooooooooooooooooo, ¡que valor!!!

abrazotedecisivo

irene Pueblas dijo...

Estuve este verano en curriellos, fui con unos amigos que lo conocían y habían pasado alguna noche en la casa de "la maestra" esa que decís esta habilitada, y aunque con algo de polvo y alguna que otra tela de araña esta bastante bien, estuvimos solo una noche, y el sitio la verdad que es precioso. si vaís allí, la casa está abierta a todo el mundo siempre y cuando lo dejeis igual o incluso mejor de como os lo encontrasteis, un placer volver a recordar un sitio tan maravilloso. un saludo :)