martes, 10 de diciembre de 2013

EL CUETON Y LA SIERRA DE DOBROS

EL CUETON Y SIERRA DE DOBROS

(HE PUESTO EL CUETÓN A PESAR DE QUE NO LLEGAMOS PROPIAMENTE A SU CUMBRE, PERO APENAS NOS FALTARON UNOS CIENTOS DE METROS.  NO OBSTANTE POR HABER LLEGADO A SU CUMBRERA Y SER UNA REFERENCIA PERFECTA PARA LLEGAR A SU CUMBRE ME PERMITO LA LIBERTAD DE USAR ESTA CUMBRE COMO TITULO DE LA ENTRADA)

DISTANCIA TOTAL  16 KILÓMETROS
DESNIVEL ACUMULADO 1.500 METROS


NOTA:
La que realizaremos hoy no es  la vía más usada para subir al Cuetón, cuya ascensión se suele hacer desde o bien la localidad de Inguanzo o bien desde Camarmeña.  
El motivo para hacerlo desde la majada o invernales de Vano es que por un lado nos permitía mejor hacer una circular en la que recorriéramos gran parte de la para nosotros desconocida Sierra de Dobros, y otra es que al estar a 450 metros de altitud, hace aunque sea por pocos metros, el lugar que presenta menor desnivel para llegar a la cima.
En cuanto a dificultad, quizá sea la zona en la que recorremos longitudinalmente la sierra de Dobros, la única complicación, ya que se trata de una zona en la que los senderos se han perdido en su mayor parte.  Tratándose además de una zona con la caliza muy rota y una hierba alta que hace que no veamos bien donde pisamos.  Si no queremos complicarnos la vida se puede hacer el recorrido subiendo y/o bajando por la portilla de Busnuevo.

TRAMO 1:  MAJADA DE VANO -  MAJADA TERMÁS




Para llegar  a la majada de Vano hay que tomar la carretera que desde Arenas se dirige a Poncebos.  En la propia localidad de Arenas, tras pasar el puente sobre el río Casaño, encontramos a nuestra derecha una carreterina asfaltada, que arranca junto a la "Pensión Casaño" que es la que nos va a llevar hasta esta majada de Vano, en la ascensión encontraremos un punto donde tenemos una auténtica postal sobre el Urriello... no pongo la foto porque tendremos muchos miradores igual o mejores a lo largo del recorrido de hoy.
La carreterina acaba justo en la majada de Vano (450 m.) donde continuaremos por un ancho camino que en dirección oeste asciende al Collado Humones (me faltó la h en la foto) que vemos en la foto.



Obviando una pista que desciende a nuestra derecha y que proviene de la localidad de Poo, y atravesando un cierre con pastor (no entiendo como pueden cerrar un camino con un pastor como si fuera un propiedad privada) llegamos a unas cabañas al pie del collado Humones donde encontramos una buena fuente.



Ascendemos al Collado Humones (600 m.) donde tenemos unas bonitas vistas sobre el valle del Cares y Arenas de Cabrales


Continuamos por el ancho camino que se arrima a la ladera de la sierra de Dobros que recorrerá sin apenas ganar altura.  Este ancho camino fue construido para el transporte del mineral que se sacaba de las explotaciones mineras que horadaban la sierra de Dobros.


Hemos de seguir este camino hasta las cercanías de un abrevadero, siendo el punto donde este ancho camino termina (700 m.).  Aquí hemos de alzar nuestros ojos a las laderas de la sierra y podremos ver restos de armaduras que nos indican por donde va a ir nuestro ascenso.  



Es en este punto donde nos uniremos con el sendero que viene desde Inguanzo, pueblo del que tenemos estas vistas junto con Berodia más a la izquierda.


Algunas madrugan más que nosotros.


En uno de los zigzag del sendero, encontramos a la izquierda una de las varias  bocaminas que encontremos en  estas laderas de Dobros.

Con respecto a las minas he sacado esta información de la página del ayuntamiento de Cabrales:
 "La actividad minera se prolongó (a cargo de diferentes sociedades) desde 1869 hasta 1960, es decir, durante casi todo un siglo. La primera empresa que se estableció en Dobros lo hizo a mediados del siglo XIX y se llamaba La Vieja Montaña. Esta sociedad, para bajar los materiales al valle, construyó un cable aéreo que iba desde Los Jorcaos hasta los alrededores de Inguanzo. En este último punto tenía lugar el lavado del mineral, proceso en el que intervenían mujeres y personas con algún impedimento físico para trabajar en las minas. El mineral extraído, unido al que procedía de Covadonga, llegó a exportarse a Inglaterra.
Mas adelante, hacia finales del siglo XIX, aparecen nombres ingleses y vascos al frente de las minas y se comienza a acariciar una idea extremadamente ambiciosa que, aunque contó con el apoyo del Ayuntamiento de Cabrales, nunca se llevaría a cabo: construir un ferrocarril desde Ortiguero a Tina Mayor para transportar el mineral hasta el puerto de embarque...."



"Las siguientes noticias de las que disponemos nos llevan ya a los años posteriores a la Guerra Civil, época en la que las minas estaban en manos de la Sociedad Carburos Metálicos. A pesar de que el volumen de las explotaciones era entonces de escasa importancia, la plantilla llegó a tener 70 trabajadores y se electrificaron las instalaciones. Sin embargo, la pureza del mineral no era alta y, por tanto, el interés de las minas fue en declive (el manganeso se utilizaba, y se utiliza aún, en algunos de los procesos de la metalurgia del acero).
En los años 60 del siglo XX, siendo propietario el Sr. Guerra Valdés, de Gijón, la actividad minera en Dobros llegó a su fin. Aunque en el pasado había habido momentos en los que se calculó que las reservas de Dobros podían acercarse al millón de toneladas brutas, lo cierto es que las producciones obtenidas a lo largo de un siglo de explotación quedaron bastante por debajo de aquellas expectativas".

Esta galería que ahora vemos ante nosotros, fue abierta en 1925, para tratar de cortar (sin éxito) la veta de mineral. Esta galería recibe el nombre de Galería El Pinche, debido a que al manantial que salía de su interior era al que enviaban en busca de agua a un muchacho que trabajaba en las minas.  Hoy en día, una manguera nos indica que se sigue aprovechando el agua de este manantial.


Un poco más arriba sale un asombroso sendero que, en zigzags construidos sobre muros de cantería, (lo vemos desdibujado en la foto a las espaldas de Marcelo). Este sendero asciende por una canal casi vertical hasta remontar la parte alta del crestón calizo. Este tramo de camino, hoy día cubierto de hierba pero todavía en buen estado, fue construido por los mineros para facilitar el acceso a la parte superior de la sierra. Sin duda, vale la pena detenerse a contemplar esta obra, que sorprenderá por la osadía de su trazado y de la que observaremos aún los restos de las armaduras.

Sin embargo, nosotros ascenderemos por el camino habitual para remontar la sierra, sendero que tradicionalmente han usado los vecinos de Poo para subir a los puertos altos. Este sendero, que también se ve obligado a superar una fuerte pendiente y que está, en gran parte, construido sobre muros de piedra, se separa de la otra ruta en el lugar de esta foto y, después de un recorrido un poco más largo que el del camino anterior, confluye con éste en lo alto de la sierra, en el lugar denominado El Escalón, situado unos metros antes de La Portilla Busnuevu.




Aunque quedamos con las ganas de subir por el otro sendero, este no es menos espectacular, ganando la casi vertical ladera en numerosos zig-zag.


Pero nosotros vamos a abandonar esta subida habitual antes de llegar a la portilla de Busnuevo.   En el punto de esta foto donde encontramos una traviesa cubierta de alta hierba.
En la traviesa vemos una especie de   zanja (de aproximadamente un metro de ancho y dos o tres de profundidad) excavada en las calizas a lo largo de más de un kilómetro de longitud. Esta hendidura, que comienza en Praduñu, junto a la majada Dobros, y va hasta la Peña Los Jorcaos, corresponde al vaciado de un filón rico en manganeso (intercalado entre los estratos de calizas) que constituyó el objetivo principal de las explotaciones. Hacia el oeste, el trazado del filón se acerca a la cima de la Peña Los Jorcaos  y hacia donde nos dirigimos.
Para ello en este punto que vemos en la foto (920 m.) abandonamos el sendero y subiremos por la traviesa donde encontraremos rastros de sendero muy tapados por la alta hierba.


Tras un primer repecho, encontramos los restos de casetones mineros, ubicados en este auténtico nido de aguilas.


Junto al casetón, un poco por encima de este, encontramos más restos de la explotación minera.


Un vistazo atrás para ver la traviesa por la que estamos subiendo y que recorre la parte alta de esta espectacular sierra de Dobros


Los difusos rastros de sendero continúan paralelos a la mencionada zanja.  A partir de este punto y hasta llegar a un collado por el que cambiaremos a la vertiente sur de la sierra, durante unos cientos de metros perdemos todo rastro del sendero, esto unido a una zona complicada en la que la caliza está muy cortada y la hierba alta impide ver con seguridad donde pones el pie hace que hayamos de extremar las precauciones.


Llegamos al collado en el que devolamos a la vertiente sur de la sierra  y donde damos vista a la cumbre del Cabezo Llerosos.  Por esta vertiente encontramos nuevamente el sendero ya mucho más marcado.   Giramos en dirección sur-suroeste hasta otro collado situado unos metros por debajo de donde estamos.


Hasta este collado (930 m.) llega un sendero que desciende de la portilla de Busnuevo (esta opción es más sencilla que el tramo que hemos realizado).   Ante nosotros el valle de Honcaleda, en cuya parte inferior  se encuentra la foz del Home Muertu (otra de las vías para subir a estos puertos desde Inguanzo) por la que subimos en nuestra ascensión al Llerosos que podéis ver AQUÍ
Nos dirigimos a la parte superior del valle.


 Subimos hasta la parte alta del valle cuya cabecera es una llamarga que hay que intentar evitar.  Giramos a la derecha 90 grados para tomar dirección oeste y  superar una pequeña loma que nos separa de la amplia y llana vega de Ternás .
En esta vega de Ternás (930 m.) existen numerosos restos de cabañas ya en estado totalmente ruinoso y como nos dijo un pastor que nos acompañó en la otra ocasión que pasamos por aquí, que en su tiempo vivían en algunas de ellas hasta 2 familias.  Pero como muchas majadas de Asturias todo ha quedado olvidado en ruinas, hasta la propia vega está cubierta por juncos y matorral.
Hemos de cruzar la vega en su totalidad. 

LA FOTO FUE TOMADA CUANDO SUBIMOS AL LLEROSOS NOSOTROS HEMOS DE GIRAR A LA IZQUIERDA (FLECHA AMARILLA)



Un vistazo atrás hacia la vega y majada de Termás.


TRAMO 2: MAJADA DE TERMÁS - PICOS DE LA VEGA DE LOS CUADROS - MAJADA DUBRIEYO



 Hemos de girar a la izquierda dirección (sur-sureste) y ascender este corto repecho en cuya ascensión encontraremos a nuestra derecha otra bocamina.


tras el corto repecho, ante nosotros se abre una amplia y ancha canal denominada simplemente como La Canal.  Existen restos de sendero en su parte izquierda, arrimados a los verticales murallones del Campillón.


No obstante, y como es lógico, debido  a la nieve perdemos todo rastro de sendero y seguimos ascendiendo por la parte fondera de La Canal.


La canal culmina en el marcado collado Sanllago hasta donde ascenderemos.


Existe la opción,  en el punto donde los murallones que cierran la canal por su izquierda pierden su verticalidad, salirnos por ese lado de la canal, llegando de esta forma a las proximidades de la majada de Ostandi.


En la parte superior de la canal la nieve estaba muy dura, quizá lo más acertado hubiese sido dar la vuelta ya que no llevábamos crampones.  No obstante sabía que el descenso desde el Cuetón directamente a Ostandi era menos inclinado, así que arriesgando un poco ascendimos en su totalidad la canal para ganar el collado Sanllago.  
Eso si, la tensión del momento me impidió sacar fotos de el último tramo de ascensión que con nieve es bastante espectacular.


Y tras superar los difíciles últimos pasos de la canal, alcanzamos la collada Sanllago (1.580 m.).  Las vistas nos dejaron si palabras....  A nuestra espalda al fondo la cumbre del Cabezo Llerosos.


El macizo Occidental hasta arriba de nieve.


Las vistas desde este collado son insuperables.  Separados por el enorme tajo del Cares vemos gran parte del macizo Central.
Seguimos nuestra ascensión y nos subimos a una cumbrera que tenemos a la izquierda de la foto.  Se trata de los picos de la Vega de los Carros.


ascendiendo a  la cumbrera de los Picos de la Vega los Carros


Aquí estamos en la cumbre de los Picos de la Vega los Carros, cuyo punto culminante se sitúa a 1.647 metros de altitud.  Si continuamos la cumbrera  en dirección este llegamos a nuestro, en principio, objetivo del día... El Cuetón.


Pero de momento aprovechamos para disfrutar de las vistas desde esta cumbre.. donde contemplamos una perfecta panorámica sobre el Urriello.


Hacia el macizo Central....


Aquí tomamos la decisión de no subir al Cuetón.  Las razones son varias:  Mucho cansancio acumulado, pocas horas de luz y que pensándolo bien el Cuetón solo tenía 4 metros más de altitud y las vistas no iban a mejorar las que teníamos desde aquí. 
Así que comenzamos el regreso.  Sin embargo antes subiremos al pico situado más al norte de esta cumbrera, el pico las Quemadas desde donde tendremos unas vistas mejores sobre la zona norte.


Cumbre del Pico Las Quemadas (1.639 m.).  Como veis la aproximación al Cuetón desde aquí es muy sencilla.


Desde esta cumbre no alcanzamos a ver la majada de Ostandi hacia donde tenemos que descender.  Para orientarnos hemos de alcanzar un collado situado a la izquierda de una pequeña cumbre que en los mapas se denomina Pico Sanllago.


Faldeando el pequeño pico Sanllago dejando a nuestras espaldas la cumbre de Las Quemadas desde donde comenzamos el descenso.


En este collado (1.487 m.) vemos perfectamente a nuestros pies la majada de Ostandi.  Desde ella os marco el lugar por donde realizamos el descenso, siguiendo el sendero que une esta majada con la de Dubrieyo.


Las cabañas de Ostandi (1.400 m.), la mayoría en ruinas, se extienden a lo largo de una  hondonada. En ella encontramos una pequeña laguna y una buena fuente.


Abandonamos Ostandi por el sendero que sale al noroeste de la vega.  Antes nos detenemos a echar un vistazo atrás hacia la majada y encima de ella el Pico Sanllago desde donde hemos descendido.


En el tramo que ahora nos separa de la majada de Dubriello, aunque existe sendero hay que prestar atención en no perderlo ya que describe algún que otro giro brusco.
El sendero en un primer momento desciende en dirección nor-noroeste por una loma paralela a la profunda canal por la que hemos ascendido esta mañana desde Termás.  En la foto podemos ver la parte superior de la canal y la collada Sanllago (tramo en el que pasamos algún apuro al ascender)



A una altura aproximada de 1.330 m. hace un giro de 90 grados a nuestra derecha para tomar dirección noreste, que nos llevará a una pequeña vega con las ruinas de lo que fueron unas cabañas situada antes de Dubriello de la que nos separa un precario cierre y un tramo en ligero ascenso.
Por suerte en sendero está bien marcado y solo hay que prestar especial atención en caso de niebla, o también cuando se carga mucho de nieve, en este último caso os pongo esta foto para orientaros de donde se sitúa Dubrieyo. 


Majada de Dubrieyo (1.160 m.) situada al borde de un pequeño jou entre los farallones del monte Ardaboso en el sur y la peña la Quima al norte.


TRAMO 3: MAJADA DUBRIELLO - SIERRA Y MAJADA DOBROS - MAJADA VANO


 Cruzamos Dubriello hacia el Noreste donde se retoma el camino.
 Tras un tramo   protegido con alambradas para que el ganado no se precipite por las inclinadas vaguadas que vierten al río Cares llegamos a las proximidades del Collau Carroceda situada en la cara sur de la alomada cumbre de Las Coronas.
Si tomáramos el sendero que parte a la izquierda y asciende los metros que restan hasta el collado por la otra vertiente bajaríamos de nuevo a Ternás.
  Nosotros sin embargo tomaremos el sendero que sale a la derecha y que rodea la cumbre de Las Coronas por la vertiente que cae sobre el río Cares.



Y que nos llevará hasta el collau Maneda (1.020 m.) que separa la cumbre del Coronas de la agreste sierra de Dobros.
Hacia el Cares desciende la marcada canal de Cananda y unos metros por debajo del collado encontramos las cabañas de la majada de Cananda, existe un bonito paso por una vira diagonal que desde  Cananda nos permitiría  ganar lo alto de la sierra y pasar a su cara norteña.


Aunque en la lejanía parecía ser un tramo difícil, al acercarnos vemos que no presenta problema ya que un ancho camino de armadura nos llevará a la cresta (1.050 m.)


La verdad es que es una autentica gozada este tramo.


Desde lo alto de la sierra, podremos disfrutar nuevamente de unas espectaculares vistas del Urriello.
El descenso de la cresta sin ser difícil nos obligará a prestar un poco de atención, solo existen restos de sendero creado por las cabras, la abundante caliza  muy húmeda y resbaladiza tapada por hierba alta son los causantes de que tengamos que andar con precaución. 
Al llegar a una zona llana unos 80m por debajo de cresta deberemos girar a la derecha.  Si giráramos a la izquierda creo que se podría bajar sin problemas a las proximidades de la portilla de Busnuevo.


Nos asomamos a una especie de collado y esto es lo que vemos...  la marcada zanja que mencionamos anteriormente y fruto de la actividad minera, recorre una franja herbosa que cruza en sentido este-oeste horizontal a la linea de cresta.  Hemos de recorrer dicha franja en dirección este, a través de un autentico tobogán de varias subidas y bajadas.  En este descenso encontramos nuevamente una zona con restos de sendas de animales pero muy tapadas por la alta y húmeda hierba.


Hacia atrás mas o menos el recorrido que hemos descendido desde que alcanzamos la cresta de la sierra de Dobros.


Otro nuevo collado (910 m.) nos permite ver el siguiente tramo. Nuevo descenso, en este caso para alcanzar  el jou de Perrobru y una posterior subida a otro collado paralelo siguiendo la marcada zanja.


Al otro lado del collado (900 m.) nos encontramos con esta canal que tras unos metros desciende casi vertical ya sobre el Cares.  Este es el punto donde finaliza la zanja y donde hemos de hacer un brusco giro a nuestra izquierda saliéndonos de la canal.


Tras este giro damos vista, a nuestros pies, a unas vegas cubiertas de pastizales.  Se trata del valle y vega Dobros.  Sin embargo no vimos factible el descenso directo hasta la vega.  Así que siguiendo nuevamente sendas de ganado hicimos un giro más hacia la izquierda, para en dirección noroeste dirigirnos a la parte superior del denominado Valle Dobros (900 m.) 
Ya una vez situados en el fondo de este valle descenderemos por el en busca de la majada homónima.


Llegamos a las praderías de la bella majada de Dobros (750 m.) escondida en este laberinto calizo de la Sierra de Dobros, a mi personalmente me pareció un lugar fantástico.  Una pena no haber llegado con mejor luz.


Como por desgracia sucede en la mayoría de las majadas de nuestros montes a las que no llega pista para vehículos, sus cabañas se encuentran practicamente en ruinas.  Unas pequeñas lagunas cubren parte de la amplia pradería.


Salimos de la vega por el lado contrario, dirección este, a través de un marcado sendero que con tramos de armadura asciende un pequeño repecho desde el que si miramos atrás contemplamos la amplitud de esta majada Dobres.  También os marco por donde descendimos desde lo alto de la sierra.


El sendero llega a una horcada que cae sobre el Cares desde donde tenemos otro inigualable mirador sobre el Urriello.


En esta horcada el sendero hace un giro brusco en dirección noroeste para descender en diagonal por las enormes laderas de la cuesta Dobros hasta depositarnos en el collado Humanes donde hemos estado esta mañana.  Desde aquí solo nos resta descender por camino conocido hasta la majada de Vano donde tenemos el vehículo.

3 comentarios :

Cienfuegos dijo...

Precioso recorrido, más aún por las condiciones de nieve y del día que pillasteis. Conozco gran parte del circuito y sin embargo, no lo conozco. Ya sabes que cuando fui con Santos toda esa zona media de las majadas la pillamos con una niebla cerradísima. Precioso ese sedo para evitar la zona de Buenuevo. Sabía de él, pero no había visto fotos. A tener en cuenta para futuras visitas.
Un saludo

jonatan dijo...

Pues es un paso muy guapo, aunque de lejos parece más espectacular de lo que es una vez que estás metido en la vira. Luego otra cosa es la cara norte de la Sierra. Los senderos están perdidos y la hierba muy alta con lo que hay que tener bastante cuidado.
Eso si... la majada de Dobros me gustó muchisimo, un lugar que respira soledad por los 4 costados.

xistras dijo...

Muy guapa la ruta y el reportaje, como siempre con recorridos poco comunes y con vistas espectaculares.

un saludo, Manuel