En la ruta de hoy salimos desde Soto de Agues con un objetivo muy concreto: conocer el antiguo camino que sube a las minas de Pandanes, recientemente desbrozado. El resto del recorrido lo iríamos improvisando sobre la marcha, según se fuese prestando el terreno.
🚶♂️ El inicio no tiene pérdida: comenzamos recorriendo la clásica Ruta del Alba hasta el punto donde termina la pista hormigonada. Allí arranca el sendero que asciende hacia las antiguas minas de Pandanes, explotaciones abandonadas en los años 60.
Luego enlazamos con la subida hacia la Mayada de Pandanes y continuamos hasta el pico La Moroma.
🧭 Nuestra idea era descender después hacia la Collada Pandefresno y desde allí enlazar con el camino que pasa por la Mayada Fresno, siguiendo la tubería de la traída de agua que abastece a Gijón. Sin embargo, no conseguimos localizar ese paso y finalmente terminamos bajando directamente desde Pandefresno hasta reencontrarnos con la Ruta del Alba, regresando así a Soto de Agues.
⚠️ Importante: tanto la subida a La Moroma como el descenso hacia Pan de Fresno discurren por terreno sin camino claro. No es un tramo que recomiende cuando la vegetación esté crecida. Nosotros pudimos pasar porque toda esta zona sufrió un incendio hace unos 4–5 años y el matorral aún no ha cerrado el paso, pero es muy probable que en pocos años vuelva a ser prácticamente impracticable.
📊 Ficha de la ruta
| 📍 Inicio y fin | Soto de Agues |
| ⛰️ Cumbre | Pico Moroma (1.658 m) |
| 📏 Distancia | 22,5 km |
| 📈 Desnivel acumulado | 1.200 m |
| ⏱️ Duración | 9 h 30 min |
| 🥾 Dificultad | Difícil |
| 🔁 Tipo de ruta | Circular |
| 📡 Track GPS | Ver track en Wikiloc |
⛰️ Camino a las Minas de Pandanes
Tras abandonar la pista hormigonada de la Ruta del Alba, cruzamos el puente sobre el río y, justo enfrente, localizamos una marcada senda que se adentra en el bosque. Ese será nuestro camino hacia las antiguas minas de Pandanes.
🌳 El sendero arranca decidido, ganando altura entre la arboleda.
Poco a poco el bosque se abre y salimos a terreno más despejado, donde la senda se interna en el impresionante entorno de la Foz de Llaímo.
🥾 Continuando con la ruta, la senda serpentea por esta espectacular
ladera buscando los pasos más favorables. A veces atraviesa pequeñas
horcadas, otras se pega a la pared o cruza estrechas repisas, siempre
avanzando con lógica por este terreno tan abrupto.
No tardamos en alcanzar el primer casetón minero, situado en una amplia horcada conocida como Los Caballetinos, testigo silencioso de la intensa actividad que hubo en estas montañas hace décadas.
🏭 Un poco de historia
La mina estaba situada en un lugar realmente complicado, no solo para la extracción del mineral, sino también para su explotación y transporte. El hierro que aquí se obtenía tenía como destino final la factoría siderúrgica que Duro Felguera poseía en La Felguera.
Inicialmente la explotación perteneció a D. Cipriano Mata, aunque en 1918 los derechos pasaron a manos de Duro Felguera. Durante los años 20 la producción rondaba las 3.000 toneladas, mientras que en los años 40 —cuando trabajaban aquí alrededor de treinta mineros— llegó a alcanzar unas 6.000 toneladas anuales. Con el paso del tiempo la actividad fue decayendo progresivamente hasta su cierre definitivo en 1967.
💧 La senda continúa ganando altura y pronto se encamina hacia la canal de La Escombrera, donde aparece una bonita cascada que desciende por la pared.
Afrontamos ahora un tramo de dura pendiente para alzarnos por encima de la cascada.
La sorpresa es que el agua surge directamente de una bocamina, una de las galerías de la antigua Mina Carmen.
A partir de aquí el entorno minero se hace cada vez más evidente, con restos de instalaciones, nuevas bocaminas y diferentes estructuras relacionadas con la explotación del hierro. El característico tono rojizo de la roca delata claramente la presencia del mineral.
🚠 Cómo bajaban el mineral
El mineral extraído se transportaba desde aquí mediante un cable aéreo de unos 2,5 kilómetros de longitud que descendía hasta los cargaderos situados en El Campurru, en el fondo del valle por donde hoy discurre la Ruta del Alba.
Desde allí continuaba su viaje hasta Rioseco siguiendo el trazado del actual camino del Alba. Posteriormente era transportado hasta Laviana en un rudimentario tren minero de vapor propiedad de Duro Felguera, muy conocido en la zona y al que los vecinos llamaban “La Campurra”.
🚂 Este curioso tren rural no solo movía mineral: también transportaba viajeros, carbón, ganado, mercancías e incluso el correo. Una vez en Laviana, el hierro continuaba su recorrido por el Ferrocarril de Langreo hasta llegar finalmente a la factoría siderúrgica.
⛰️ Volviendo a la ruta, la senda pasa junto a la bocamina principal de la Mina Carmen, donde todavía se percibe una intensa corriente de aire saliendo del interior de la montaña, señal de la compleja red de galerías que se esconde bajo nuestros pie
A partir de aquí el camino continúa ascendiendo entre hayedo y terreno calizo, pasando junto a varios restos de construcciones relacionadas con la explotación minera. Finalmente, tras cruzar la cabecera del valle, alcanzamos el hombro donde se sitúa la Casa de Obreros, el principal edificio que servía de alojamiento a los trabajadores de estas minas.
🏚️ Hacia la Mayada de Pandanes
Desde el casetón de los obreros de las minas continuamos la ruta en dirección a la Mayada de Pandanes. Para ello tomamos el amplio camino por el que antiguamente se accedía hasta estas instalaciones mineras. Los primeros metros nos obligan a perder algo de altura antes de retomar definitivamente la subida.
Tras recorrer aproximadamente medio kilómetro, debemos estar atentos porque a la derecha nace un sendero que abandona la pista y comienza a ganar altura hacia la Mayada de Pandanes.
Poco después alcanzamos la Mayada de Pandanes, una amplia vega salpicada de restos de antiguas cabañas
Antes de recorrer el resto de la majada nos subimos a su parte alta para disfrutar de las vistas sobre el Monte Llaimo, y las cumbres que lo rodean.
Nos acercamos a la parte inferior de la majada donde se encuentran el mayor número de cabañas y las que están en mejor estado.
🏞️ Desde la Mayada de Pandanes hasta la cumbre de la Maroma
Siguiendo por la vaguada donde se dispersan los restos de las cabañas de Pandanes, llegamos a un buen abrevadero/fuente
Desde la fuente parte un sendero ganadero. Este será nuestro camino para ascender hacia la Majada Fuiyu.
🌄 Tras ganar altura con paso firme, alcanzamos el Mayau del Fuiyu (1.450 m), situado en una amplia hondonada. Apenas quedan restos de las antiguas cabañas, nosotros salimos un poco por encima de la majada y no bajaremos al lugar.
Desde aquí giramos a la izquierda para acometer la ladera de Les Carbellines. Gracias al incendio ocurrido hace algunos años, el brezo aún no ha cerrado el paso, así que podemos ascender cómodamente..
🔹 Pronto alcanzamos una collada al norte del Pico Moroma.
Aquí cometimos un pequeño error de navegación: confundimos la verdadera
cumbre, pensando que la cresta que teníamos delante era el Maroma,
cuando en realidad la cima se encuentra algo más al sur.
Decidimos seguir esa cresta de cuarcita algo aérea, un tramo más técnico donde en algún momento hay que ayudarse con las manos,
lo que añade un toque de aventura y verticalidad a la jornada.
🏞️ Desde la cumbre de la Moroma a la Collada Pandefresno.
Regresamos a la collada donde arrancamos este corto cresterío y emprendemos el descenso en busca de la Collada Pandefresno, que marca la divisoria entre los concejos de Caso y Sobrescobio.
Este tramo es probablemente el más exigente del día. No hay un sendero claro, la pendiente es pronunciada y la vegetación empieza a cerrarse entre brezo y escoba. Por suerte, gracias al incendio que arrasó la zona hace unos años, el matorral aún no ha cerrado completamente el paso.
Siguiendo algunos senderos de rebeco
y sorteando la pendiente, conseguimos descender,
avanzando hacia la derecha para alcanzar una loma que baja desde La
Morona En la foto os muestro por donde hicimos el descenso donde se ve claramente que no es un descenso sencillo.
Descendemos por esta loma que en principio se hace de forma sencilla.
Estamos justo en la divisoria de concejos entre Sobrescobio y Caso, y a nuestra derecha tenemos unas preciosas vistas sobre el hermoso valle de Xulio y la cumbre del Cabeza d' Arco.
La parte inferior nos hace bregar un buen rato con la vegetación.
Finalmente alcanzamos una zona donde la pendiente se suaviza y aparece un hayedo en la vertiente izquierda de la loma. La sensación cambia por completo: el terreno se vuelve más amable y el bosque nos ofrece un paso mucho más cómodo.
🌳 Decidimos aprovecharlo y avanzar todo lo posible por el hayedo, cruzando varios collados intermedios que jalonan esta línea de cumbres.
Collada Pandefresno (1.195 m.) con la Frayada ante nosotros.
En la collada aparece una pista bien marcada que desciende hacia Caleao, en el concejo de Caso. Sin embargo, nuestro camino continúa por la vertiente contraria.
🥾 Comenzamos entonces a descender suavemente, ya dentro del concejo de Sobrescobio, avanzando en ligero flanqueo mientras rodeamos el pico La Frayada, buscando la mejor forma de regresar hacia el valle del Alba y cerrar así el recorrido.
El sendero nos deposita junto a una buena cabaña rodeada de una pradería muy bien cuidada. Pensamos que desde este punto encontraríamos un camino claro de acceso que nos llevaría sin dificultad hasta el fondo del valle.
🤔 Sin embargo, la cosa no fue tan sencilla. En un primer momento no dimos con ese camino evidente que esperábamos y tuvimos que dar alguna que otra vuelta por la zona antes de encontrar la mejor forma de continuar descendiendo.
🥾 Finalmente conseguimos dar con un camino ancho y bien marcado, lo que nos permite continuar el descenso con mucha más comodidad.
↘️ Tras perder altura durante un buen tramo, encontramos un sendero que sale a la derecha. Lo tomamos y poco después enlazamos con la pista que desciende de la Collada Isorno, por donde discurre el P.R. AS-120, que baja hacia la Ruta del Alba a la altura de las cabañas de La Bauga.
🌉 Desde aquí ya solo nos queda seguir la pista hormigonada en descenso hasta alcanzar nuevamente la Ruta del Alba, a la altura del Puente Retertoriu.
🚶♂️ Una vez en la senda principal, aún nos restan unos últimos kilómetros de cómodo descenso por la Ruta del Alba, disfrutando del entorno del valle, hasta regresar finalmente a Soto de Agues, donde ponemos punto final a esta variada jornada de montaña.










































Comentarios