lunes, 21 de junio de 2010

Alrededores de Vigo (Baiona,Combarro,Santa Tecla y Valença)

MONTE SANTA TECLA



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El contorno del monte de Santa Tecla conforma un yacimiento arqueológico, en el que se encuentra un castro, el Castro de Santa Tegra o Santa Tecla, perteneciente a la cultura castreña es el más emblemático y visitado de los castros gallegos. Fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 1931[1] y también tiene la consideración de Bien de Interés Cultural.




Se estima que hay más de 1000 cabañas redondas de piedra, que antes tenían techos de paja, dos de las cuales se han reconstruido, para que el visitante tenga una mejor idea de cómo se veía esta aldea cuando funcionaba como tal.






Tuvo una ocupación continuada entre los siglos I a. C., al poco de comezar el proceso de romanización de Galicia, y el siglo I d. C., y a partir de ese momento comezó un lento proceso de abandono,







Subiendo a lo alto del monte al que se puede ascender a través del via crucis se llega a una ermita preciosa del siglo XII de estilo románico y en la cima unas espectaculares vistas tanto de Portugal como de España con la desembocadura del río Miño y en el centro del río la pequeña isla A Insúa.

Ria del Miño



Costa española con la población de La Guardia



Desembocadura del Miño y costa de Portugal



VALENÇA DO MINHO


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Antigua y atractiva ciudad fronteriza, sede del Concejo, Valença do Minho, se alza en la cima de una colina sobre el río Miño, dominada por la fortaleza de dos torres y doble muralla, de los siglos XVII y XVIII, construida bajo la dirección del ingeniero y arquitecto francés Vauban.







Rodeada de murallas y baluartes, el casco antiguo de Valença tiene pintorescos callejones empedrados repletos de tiendas de artesanía de lino, cerámica y trabajos de mimbre, muy populares entre sus vecinos españoles





BAIONA



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FORTALEZA DE MONTERREAL

Aunque la muralla fue construida hacia 1337 (según se deduce de una cédula dictada por el rey Alfonso XI), parece que el castillo ya existía desde el siglo X. La fortificación de Monte Real se levantó a causa de las desavenencias entre Alfonso XI y el rey de Portugal.

En 1497, los Reyes Católicos ordenaron a la población de Baiona que pasase a vivir dentro del recinto amurallado, pero no fue ése el deseo de los vecinos, que tan sólo aceptaron los designios de los monarcas unos años. Después, la fortaleza se fue convirtiendo en residencia de los diferentes gobernadores militares de la fortaleza, entre ellos el conde de Gondomar.



Hoy el recinto de Monterreal está convertido en Parador de Turismo y mantiene las tres torres desde las que se vigilaba la fortaleza



A su alrededor hay construido un agradable paseo sobre el que es imprescindible presenciar las magníficas puestas de sol sobre la ría y sobre las islas Cíes y la línea marítima sobre la que se estira Baiona.





Este paseo por el Monte Boi, que bordea la base de la fortaleza es un camino bucólico para sentir el olor y la brisa del mar.







En el ala norte del istmo sobre el que se situa la fortaleza se encuentra el puerto deportivo de Baiona con un gran numero de lujosas embarcaciones en el atracadas.





La Puerta de Felipe IV es del siglo XVII y tiene el escudo de los Austrias y es por la que hoy en día se accede a la playa de la Barbeira.



Nos resta contemplar una bonita puesta de sol, al pie de la fortaleza, donde se encuentra el monumento "Encuentro entre dos mundos ". Fue inaugurado el 1 de marzo de 1993 para conmemorar el V Centenario de la Arribada de la Carabela Pinta a Baiona. Es obra del escultor Magín Picallo





COMBARRO


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Tras un bonito recorrido por el paseo marítimo desde el que se puede disfrutar de unas hermosas vistas de la costa y de la Isla de Tambo, se llega a la plaza de Chousa, que era antiguamente un playa, desde la que se accederá al casco antiguo de Combarro, al que el pueblo debe la denominación de Conjunto Hisórico, Artístico y Pintoresco.
Nos dirigimos hacia el casco antiguo de Combarro, y en la parte más cercana a la ria se encuentra el lugar conocido popularmente como “A Gurita”, una gran roca granítica con forma de una escalera, por la que podremos acceder a la "Rúa do Mar”, la calle comercial de Combarro.



Sobre el propio afloramiento granítico se levantan las pequeñas casas marineras con delicados trabajos de cantería. Agradan las solanas balconadas de piedra muy del gusto de un tiempo barroco inspirado si cabe en la arquitectura de los pazos.



Nos detuvimos a almorzar en uno de los numerosos restaurantes situados en esta "Rua Do Mar" concretamente el Bocoy, donde desde su comedor pudimos disfrutar de magificas vistas hacia la ría



y hacia sus productos.



Una vez disfrutado de estos manjares volvemos a recorrer la "Rua do Mar" donde aún se pueden ver los últimos hórreos alineados sobre el muro costero.
Se cuentan unos treinta, formando uno de los mayores conjuntos de Galicia con la singularidad además de su ubicación costera.



También son de piedra, aunque su nombre local de palleiras nos remonta a una antigüedad con cubiertas de paja o otro material de este tipo. Lo importante es que con su función de almacenamiento revelan la necesaria simbiosis entre lo agrícola y lo marinero propiciado por las rías.



Algunas de sus estrechas callejuelas mueren en el agua del mar.




En Combarro tambien destacan los cruceIros, elementos de una religiosidad popular que no podían faltar en las encrucijadas.
Se cree que su función principal fue la de cristianizar lugares de culto paganos. Por ello, la cultura popular, los vincula con lugares mágicos en los que se celebran reuniones de meigas, brujas o ánimas.
En Combarro se levantan siete cruceiros. Todos ellos representan la crucifixion de Cristo en su anverso, que mira a la tierra, y la figura de la Virgen en el reverso, mirando al mar.

Algunos de ellos poseen además un mesado a modo de altar con funciones sobre todo ornamentales para la procesión del Corpus.



La tradición marinera en Combarrio dio lugar a una de las construcciones más destacadas de la villa: las casas marineras. Estas son pequeñas viviendas adosadas, con elaborados trabajos de cantería y en las que destacan sus balconadas de piedra (solainas), de estilo barroco. Todas ellas están orientadas al mar y poseen una planta baja dedicada a almacén de utensilios de pesca y aperos de labranza.
Todas orientadas al mar excepto las que se encuentran en la “ Rúa Cega”, es decir, “la calle ciega”, denominada así debido a que es la única zona del viejo Combarro en que las casas que no ven el mar, seguramento porque los vecinos de esta parte del pueblo se dedicaban más a labores agrícolas.



La arquitectura de estas viviendas revelaba la posición social de la familia. Las balconadas de piedra eran signo indicativo de una buena situación económica. Los marineros solían construirlas en madera o hierro forjado, pintado de colores muy vivos con la pintura que les sobraba de sus barcas.



"Praza da Fonte" en ella se ubica uno de los más antiguos cruceiros, aunque se encuentra en muy buen estado de conservación. Data de 1721, y en un principio estaba ubicado en el centro de la actual “Praza da Fonte”, aunque posteriormente fue desplazado a un lateral para dejar sitio a la fuente que acabaría dando nombre a la plaza.



Llegamos a la Playa de Padrón donde podemos ver claramente los horreos alineados frente al mar.





Terminamos nuestro recorrido en la plaza de San Roque para admirar el edificio que actualmente alberga la biblioteca. Se trata de una de las casas más vistosas del viejo Combarro, y data del siglo XVIII. En ella podemo observar uno de los elementos arquitectónicos más típicos de la arquitectura gallega: la solaina. Se trata de un balcón de piedra que termina en escaleras, una balaustrada de inspiración barroca que sería más propia de pazo o monasterios.



BAIONA

A ultima hora de la tarde volvimos a la villa de Baiona, para pasear nuevamente junto a la línea costera, este día el agua se encontraba mucho más agitada que el día anterior.





En el monte Sansón, a más de 100 metros sobre el nivel del mar se erige una estatua de 15 metros de altura tallada en piedra con la cara y manos en mármol blanco.



El interior del monumento está hueco y se puede subir hasta el barco que la Virgen porta en su mano derecha para contemplar unas magníficas vistas de Baiona y la Ría de Vigo.









PUENTE ROMÁNICO DE RAMALLOSA


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De camino a Vigo nos detuvimos para contemplar el puente románico de Ramallosa


Este puente cruza el Río Miñor que divide los municipios de Nigrán y Bayona . Su construcción data del Siglo XIII. Construido con sillares graníticos, conserva aún su esencia medieval. Restaurada a principios del siglo XX . En la mitad del puente se conserva un crucero, que tiene a sus pies una imagen de San Telmo, patrón de los navegantes y a quien la historia parece reconocer el haberlo mandado construir, y la leyenda, haberlo protegido en una fuerte tormenta





3 comentarios :

Cienfuegos dijo...

Preciosa zona para escaparse de vacaciones y con ese microclima tan agradecido. Me quedo con ese puente medieval que no lo conozco porque, casualidades de la vida, yo tambien me voy para esa zona de vacaciones dentro de un par de semanas.
Un saludo

Sara dijo...

jejejejeje, esa Galicia hermosa....yo lo conozco todo, todito, todo....menos ese puente medieval...y mira que encuentro todo lo medieval que hay en España eh!!!,que tengo una fijación especial...pero esta preciosidad me la has descubierto tú, y cuando vuelva...allí que me pienso hacer una fotaza...como estas que hoy nos traes....jopetassssssssssssss, pedazo de entrada....yo soy otra de las que veraneo en Portonovo y Cangas de Morrazo....me encanta esa parte de Galicia y como dice Cienfuegos... que microclima tiene...es una gozadita auténtica.
Un placer tu entrada gallega
Abrazote

Kunzuilh dijo...

Una gozada de entrada, sí señor.
He estado pocas veces en Galicia, y casi siempre por Santiago. Pero esos castros los visité hace muchos años... ¡qué recuerdos!
Me ha encantado la entrada!